Casa o apartamento que alguien dedica a sus encuentros eróticos de carácter reservado». Esta es la segunda acepción que el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española concede a la palabra picadero. Y aunque parte de esta definición se ajusta a la realidad, otra dista de lo que cotidianamente pasa en algunos rincones de la provincia. Ourense cuenta con once picaderos «oficiales» pero al aire libre (que existe precisamente por no contar con casa o apartamento). Son oficiales porque el boca a boca popular así lo ha querido y a partir de ahora porque se encuentran recogidos en una página de internet (www.mispicaderos.com).
En Ourense, según indica este sitio web, existen once picaderos. Dos se ubican en Oira y otros dos en los alrededores del seminario. El castillo de Monterrei, el picadero de Támega de Oímbra, Parada de Piñor en Barbadás, Park Avenue en O Carballiño, la zona del parque teórico del carné de conducir en Santa Cruz de Arrabaldo, San Antón en Verín y la zona de A Saleta en O Carballiño son los lugares que se especifican en la página. En todos estos espacios el coche es imprescindible y la noche el lugar en el que el overbooking es más habitual. Varias características son similares en estos once picaderos: se encuentran en lugares apartados y normalmente rodeados de vegetación.
Existen leyes no escritas entre su usuarios como las de respetar la intimidad y dejar espacio suficiente entre los coches que utilicen las zonas. Aunque no existe edad para utilizar estos enclaves, los usuarios suele ser gente joven perteneciente al municipio en donde se encuentran. Con toda seguridad estos no serán los únicos picaderos, pero sí los más conocidos.