Progreso, la salida del acceso centro y la zona de Os Remedios son los principales puntos conflictivos
30 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.La ciudad soporta estos días una densidad de tráfico superior a la media. Cuando menos esa es la sensación que se percibe en las entradas al casco urbano y en las calles más céntricas. La Policía Local constata que a diario entran a Ourense una cifra superior a los 50.000 vehículos, si bien en las Navidades ese dato parece quedarse corto.
Después de un fin de semana especialmente intenso en cuanto a densidad circulatoria, favorecido por el hecho de que muchos centros comerciales permanecieron abiertos, el día de ayer vivió también momentos se especial complejidad. «Caótica, a veces desquiciante». De esta forma tan gráfica definía estos días la situación el presidente de los taxistas ourensanos, Francisco Javier Álvarez, un colectivo que a diario percibe en primera persona los problemas del tráfico en la ciudad.
Conflictividad
A los consabidos atascos que se producen en la zona Posío, accesos a la zona hospitalaria, entradas a la ciudad por Pardo de Cela y Os Remedios o la avenida de la Habana, hay que sumar durante estas fiestas las inmediaciones del centro comercial Ponte Vella, el primer tramo de la calle Progreso y las entradas y salidas por Marcelo Macías.
Los atascos, frecuentes en la época navideña de cualquier año, tuvieron este año una particularidad: el cierre de la calle Bedoya como consecuencia de las obras que se están realizando en este punto. Por este hecho, la calle Concordia, Juan XXIII o la avenida de Buenos Aires registraron en las últimas semanas más densidad circulatoria de lo habitual.
Remedios
Pero, además de los puntos habitualmente colapsados, la zona de Os Remedios se ha configurado ya como una de las zonas más problemáticas para el tráfico. Si en los primeros meses de apertura del acceso centro hacia la autovía A-52 no ocasionaba los problemas que advertía la Policía Local, el paso del tiempo ha permitido concluir que las glorietas que están próximas al pabellón de deportes y las que se sitúan bajo el puente del Milenio y la propia salida de la conexión con la autovía Rías Baixas acusan en momentos puntuales del día claros síntomas de saturación.
Además, a todas estas circunstancias hay que sumar la apertura del vial que atraviesa el barrio de O Couto y que desemboca en las proximidades de Ponte Lebrona, de nuevo cerca de Os Remedios. Como quiera que hechos parecidos se han producido en los últimos años, las opiniones que se recogen coinciden en afirmar que habrá que esperar a la finalización de las fiestas navideñas para que el semblante de la ciudad recupere sus imágenes habituales, aunque sin descartar que los problemas se van a seguir produciendo, pero tal vez con menor incidencia que estos días.