En el año 2002 un acuerdo a tres bandas entre los concellos de Ourense y Barbadás, y la empresa Carrefour daba vía libre a la construcción de unos accesos al centro comercial y al municipio de Barbadás. Todo parecía encaminado a que la ciudad contase con unos nuevos viales y una rotonda para llegar a esta área comercial. Sin embargo, no será hasta seis años más tarde cuando se comiencen las obras. «Era unha actuación que nos encontramos parada. Se desbloqueou con vontade política e a base de chegar a acordos cos veciños aos que se tiña que expropiar», explicó el concejal de Infraestructuras, Andrés García Mata.
Una vez alcanzados los acuerdos y con las expropiaciones ya en marcha, la junta de gobierno local licitó ayer las obras de construcción de estos accesos. Según el político nacionalista, las mejoras podrán comenzar a finales del mes de agosto, una vez concluido el proceso de adjudicación, y tendrán un plazo de ejecución de 16 meses, por lo que no estarán listos hasta el año 2010. El precio de la actuación es de 4,2 millones de euros.
El elemento básico sobre el que girará el proyecto es la construcción de una glorieta a distinto nivel, en O Fonsillón, al final del viaducto que salva el río Barbaña, en dirección a Madrid. Una vez que se concluya, la glorieta quedará a la altura actual de la N-525, mientras que el tráfico de la carretera pasará a un nivel inferior. En el proyecto de obra, se prevé que los viales de acceso sirvan para canalizar el tráfico en dirección Ourense y Madrid. «A idea é que teña un gran volume de vehículos e que sirva para desconxestionar o tráfico de entrada da cidade desde Barbadás e Marcelo Macías», señaló García Mata.
Una nueva rotonda
Las obras de acceso de la capital a Barbadás están financiadas por la empresa Carrefour, que abonó al Concello de Ourense una cantidad de 5,4 millones de euros. Así lo establecía un convenio firmado entre la institución local y la firma francesa. Este acuerdo puso punto y final al litigio abierto entre ambas partes y el Ayuntamiento de Barbadás por la titularidad de los terrenos.
De este modo se lograba un pacto que dejaba sin efecto las sentencias de derribo que pesaban sobre la superficie comercial. El desbloqueo de este proyecto permite al Concello asegurarse el dinero entregado por Carrefour, ya que se marcaba como fecha límite para hacer las obras el 2011.