La inolvidable intérprete de «Cleopatra» o «¿Quién teme a Virginia Woolf?» ha fallecido a los 79 años de edad.
23 mar 2011 . Actualizado a las 21:27 h.Adiós a uno de los últimos mitos vivos de la época dorada del cine de Hollywood. Elizabeth Taylor, famosa por sus deslumbrantes ojos de color violeta, sus ocho matrimonios y su brillante carrera cinematográfica, ha fallecido hoy a los 79 años de edad.
«La legendaria actriz, empresaria y activista militante Elizabeth Taylor murió apaciblemente hoy en el hospital Cedars Sinaí de Los Angeles rodeada por sus hijos, Michael Wilding, Christopher Wilding, Liza Todd y Maria Burton», señala el comunicado hecho público por su agente.
Dos Oscar
La actriz, que había nacido el 27 de febrero de 1932 en Hampstead, Londres, se hizo famosa y se convirtió en mito del cine por películas como «Cleopatra» o «¿Quién teme a Virginia Woolf?». Su deslumbrante belleza y sus interpretaciones la elevaron a la categoría de leyenda en Hollywood.
Ganó dos Oscar por sus interpretaciones en «Una mujer marcada» en 1960 y por «¿Quién teme a Virginia Woolf?» en 1966. Además estuvo nominada otras tres veces.
Su madre, actriz retirada, siempre quiso que fuese una estrella y aprovechando su belleza la llevó desde muy pequeña a grabar anuncios comerciales o pequeños papeles en películas. Saltó a la fama a los 12 años de edad por su papel en «National Velvet», rodada en el año 1944. Después vinieron otras películas menores como «El coraje de Lassie» o una versión de «Mujercitas».
En 1956 le llegó su primer gran papel en «Gigante» al lado de Rock Hudson y James Dean y después «La gata sobre el tejado del zinc» al lado de Paul Newman.
Azarosa vida amorosa
Su vida tuvo tanto drama como sus casi 50 papeles en el cine y fue lo que más despertó interés entre el público, que no se quiso perder ni un solo detalle de su vida amorosa y sus archiconocidas batallas contra el alcohol y las pastillas.
En 2004, a la mujer curvilínea de los 60, de sonrisa perfecta y ojazos de película, se le diagnosticó una insuficiencia cardíaca congestiva, una patología que impide al corazón bombear suficiente sangre oxigenada para satisfacer las necesidades de los demás órganos del cuerpo, lo que genera una sensación extraordinaria de fatiga.
Fue esta misma dolencia la que ha acelerado su muerte a los 79 años.