Amador Iravedra expone en la Casa de Galicia de Madrid

CULTURA

La muestra recoge 22 fotografías en color de la estancia del autor en Londres.

05 mar 2010 . Actualizado a las 12:58 h.

Amador Iravedra (París, 1966) inauguró ayer en la Casa de Galicia en Madrid la exposición Broken Chair, Do not Seat. Una serie de 22 fotografías en color que recogen la experiencia doméstica del fotógrafo durante su estancia de dos años y medio en la capital británica. Este parisino, afincado en A Coruña desde la infancia, decidió hace cinco años poner tierra de por medio y emigrar a Gran Bretaña en busca de posibilidades. Allí, después de pasar por varios pisos, acabó alquilándole una habitación a un italiano. Y sin saberlo, también encontró trabajo: la muestra, que ayer presentó en Madrid y que con anterioridad se pudo ver en Valencia y A Coruña. La excéntrica decoración de la vivienda de su casero le llevó a fotografiar diversos objetos pocos días antes de regresar a España, «en plan de broma, no sabía que iba a convertirse en un trabajo que me está abriendo un hueco».

Fue la primera vez que Iravedra se salió de los retratos personales que solía hacer para fotografiar objetos materiales, «que también definen un poco a la persona». En este caso las fotografías muestran una casa «un poco hortera, con un suelo de moqueta, como suele ser habitual en Inglaterra, objetos de porcelana y las cosas sin utilizar envueltas en papel transparente», una decoración que según el autor, «deja entrever la soledad y la locura del propietario», al que años más tarde, ya en España intentó localizar sin éxito. «Era una persona muy rara, tenía la casa desde hacía ocho años y nunca la cambió, estaba como cuando la compró», explica Iravedra. Precisamente, una silla de comedor envuelta en plástico con un pósit que decía « Broken Chair. Do not Seat» ('Silla rota. No sentarse'), es la que da título a la exposición.

Las imágenes, que permanecerán expuestas hasta el 30 de marzo, fueron tomadas a largo de nueve días. «Estuve esperando a los momentos del día en los que la luz fuese más idónea porque no utilice el flash». Iravedra realizó con anterioridad diversas muestras primero en blanco y negro y luego en color, a raíz de una serie que hizo sobre el circo que le llevó alrededor de nueve años.