José María Camarero, experto en comunicación financiera: «Repostar por la mañana es un pequeño paso para ahorrar»
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Primer error: dejar el dinero parado en la cuenta. Segundo: no revisar cada año los recibos. Tercero: dejar rastro al buscar vuelo en internet... Hay gestos cotidianos muy recomendables para encaminarte a lograr tu libertad financiera, según este especialista en ahorro e inversión sin «cuñadismos»
12 nov 2025 . Actualizado a las 18:46 h.No es sencillo, y aún menos si nos dejamos impresionar por «finfluencers» o no nos defendemos lo suficiente del «cuñadismo financiero», que propone recetas fáciles para ganar dinero en poco tiempo. No es sencillo, pero existen «unas reglas» para conseguir cuadrar mejor las cuentas domésticas y poder aplicar estrategias de ahorro e inversión que requieren esfuerzo y disciplina, como el gimnasio, y comienzan desde 1 euro. Con el ahorro sucede algo parecido que con el gym, considera el periodista económico José María Camarero, autor de Crisisfobia y Gana dinero invirtiendo desde 1 euro. Hay que vencer la resistencia a cambiar rutinas y empezar a entrenar.
—Podemos ahorrar y podemos empezar a invertir desde 1 euro. ¿Correcto? ¿Cómo hay que empezar cuando el salario es insuficiente para cubrir el aumento del coste de la vida?
—Existe una percepción generalizada de que «esto del ahorro no va conmigo, es para otra gente que tiene dinero, porque a mí, con lo que gano, no me da para ahorrar», esa es la premisa de la que parte casi todo el mundo. Es verdad que la mayor parte de los sueldos son sueldos normalitos y no tenemos ese hábito de ahorrar. No se trata de un mes para otro de guardarnos 200 o 300 euros si no lo hemos hecho hasta ahora. Este es un proceso lento, un proceso que implica lo primero un cambio en nuestro cerebro. Claro que puedo empezar a ahorrar, pero voy a empezar desde muy poco, para empezar a generar ese hábito. Una vez que lo genere, ya voy decidiendo si puedo ahorrar más o menos. Por eso digo que se empieza desde 1 euro, que no es prácticamente nada, pero ayuda a crear el hábito.
—¿Cuál es el objetivo de «Gana dinero invirtiendo desde 1 euro»?
—Hacer que la gente vea que el ahorro no es solo para ricos. Tenemos capacidad para decidir qué hacemos con nuestro dinero sin que otros decidan, como sucede muchas veces, qué hacer con nuestro dinero. Si dejas tu dinero parado, al final lo están moviendo otros.
—El primer día, ahorro 1 euro, el segundo 2, y voy incrementando día a día un poco más el ahorro. ¿De dónde lo sacamos o en qué lo dejamos de gastar?
—Es muy importante no dejar el ahorro para el día 28 o 29 del mes. Pero esa pequeña cantidad de ahorro diario la puedes sacar de un café, por ejemplo, de los gastos hormiga: el café, la botella que compras en la máquina por no llevarte el agua de casa... Son gestos pequeños que tenemos muy incorporados a la rutina. A partir de ahí, podemos empezar a ahorrar un poco más cada semana. ¿De dónde se puede sacar también parte de ese ahorro? Revisa todos los contratos que tengas: teléfono, luz, gas, seguros... Si los revisamos y actualizamos (la mayoría no los tenemos reseteados ni actualizados, los mantenemos desde hace dos o tres años), ahorramos.
—¿No cambiar de compañía suele penalizar y salirnos caro?
—Totalmente. En la parte de los recibos nos dejamos llevar mucho por esa vorágine de no estar pendientes de lo que nos cobran. Los recibos que tenemos hay que mirarlos una vez al año, por lo menos. Y luego decidir: ¿cuánto estoy pagando y qué me está cubriendo, y qué hay en el mercado? Al dejar de revisar anualmente los recibos, perdemos mucho dinero.
—Y hay una clave infalible, pero dura de aplicar: austeridad.
—Puede parecer que con eso no vas a disfrutar de tu vida. Se puede ahorrar sin necesidad de quedarse en casa sin salir. Lo que pasa es que tomamos decisiones con las deudas y los gastos que están mal tomadas y eso se convierte en una bola de nieve que nos arrastra. Muchos gastos que tenemos asimilados, y no nos planteamos, nos hacen mucho más daño del que pensamos.
—¿Cómo hay que empezar a invertir?
—Para invertir, primero hay que ser ahorradores. Una vez generado ese hábito (puede costar meses o un año), hay que mover el dinero.
"Tener 20.000 euros en la cuenta corriente del banco es, financieramente, un error"
—¿Cuánto dinero debemos tener en la cuenta corriente?
—En la cuenta normal del banco, con dos o tres nóminas es suficiente como para empezar a pensar en invertir. Una vez que las tengas, no dejes el dinero ahí parado. Eso es un error, porque la inflación se come el valor de ese dinero. No es recomendable tener más de dos o tres nóminas en la cuenta corriente. Tener 20.000 o 30.000 euros en la cuenta corriente del banco es, financieramente, un error.
—Si hemos pasado los 40 años y estamos ya ante el «semáforo rojo» de la inversión, ¿qué producto es recomendable para empezar a invertir?
—Hay productos sencillos, dan una rentabilidad y un plazo interesante. Por ejemplo, los productos de deuda pública, están bien para empezar a invertir. La rentabilidad no es enorme, pero te da bastante más de lo que te puede dar la cuenta corriente. Son productos seguros, del Estado, que cuando pasa un año o seis meses te dan tu dinero con sus intereses.
—¿Cómo lo hacemos?
—Para comprar letras del tesoro lo puedes hacer a través de nuestro banco, a través de internet (muy fácil, y son páginas oficiales del Ministerio de Economía). Y, si no, me voy al Banco de España: «Hola, vengo a comprar deuda pública a un año».
—¿A partir de qué cantidad?
—Mil euros suele ser lo mínimo. Puedes probar con mil euros, meterlos a un año, a seis meses o a nueve. ¿Qué te van a dar, un 2??%? Lo que debes tener en cuenta es que hay un semáforo: hay determinadas edades en las que hay que preocuparse más por el dinero. Sobre todo, en el sentido de pensar en llegar a la jubilación, para lo que necesitas unos ahorros y un plan de vida para 20 o 30 años. Afortunadamente, cada vez vivimos más, por lo que hay que preocuparse por mover el dinero.
—¿Fondos de inversión o plan de pensiones?
—Después de ese primer paso de invertir en deuda pública, puedes ir metiendo el dinero en fondos de inversión. Los hay supermoderados, en los que la posibilidad de perder es, prácticamente, mínima. Este tipo de fondos son para un perfil que sea, económicamente, conservador. Lo que no se dice de los fondos de inversión es que puedes recuperarlos mañana. Puedes recuperar mañana lo que has metido y lo que haya generado. El fondo conservador es: poco riesgo, rentabilidad menor, seguridad para tu dinero. Los fondos mixtos te hacen asumir un poco más de riesgo, pero te dan una mayor rentabilidad, y luego están los fondos agresivos, que pueden darte mucha rentabilidad, pero también pérdidas. Estás expuesto a lo que haga la Bolsa, subir o bajar... Lo importante es no meter el dinero en una sola cosa.
—¿Cómo diversificamos bien?
—Una parte, deuda pública. Otra, fondo de inversión pequeñito. Y luego están los planes de pensiones, que tienen la ventaja que deducen algo en la declaración de la renta. Las aportaciones están limitadas a 1.500 euros al año. Ese dinero es una hucha para tu futuro, pero no vas a poder romperla hasta que te jubiles. Es muy importante tener en cuenta, en cuanto tenemos algo de dinero y empezamos a moverlo, que no somos lobos de Wall Street. Es decir, no tenemos que estar mirando todos los días si la Bolsa sube o baja, si gano o no... No estamos en ese objetivo. Nuestro objetivo como pequeño ahorrador o pequeño inversor es conseguir dinero a largo plazo.
—En tu libro incluyes gestos cotidianos, anecdóticos, que influyen en nuestra capacidad de ahorro, como el hecho de repostar combustible a determinada hora... ¿Mejor por la mañana que por tarde?
—Sí, hay cosas que son muy desconocidas. La gasolina va por oferta y demanda. ¿Días de la semana en los que suele subir el precio? De cara al fin de semana, viernes, sábados y domingos. ¿Días mejores? Los lunes, los martes y los miércoles, porque no hay tanta demanda como cuando llega el fin de semana o un puente. Si hay un puente o un festivo, reposta o bastante antes o una vez que pase el festivo. Eso es así. Dentro del día, hay una buena parte de las estaciones de servicio que cambian sus precios a mediodía, suelen hacerlo las que tienen mucho cliente, mucho movimiento... Y si cambian el precio es raro que lo hagan para bajarlo. Es mejor repostar por la mañana que por la tarde. Es verdad que no te vas a hacer rico con esto, pero te sirve como pequeño paso para ahorrar un dinerito.
—¿Mejor dos billetes de ida que adquirir el clásico ida y vuelta al viajar? Así lo planteas.
—Hay que valorar opciones, porque a lo mejor me sale muy barato coger un billete de ida, pero sale caro el de vuelta. Cuando nos adentramos en la web, nos vamos adentrando por un camino que es el que la compañía quiere, el que quiere la línea aérea. Cada cosa que te vayan ofreciendo en la web, pregúntate si te conviene o no. No puedes dar por hecho que te conviene un ida y vuelta, porque generalmente lo que te ofrecen en la web de primero es lo que menos te conviene a ti y más a la empresa. Suele ser mejor reservar a principios de semana, aunque depende de cómo esté la oferta y la demanda... Es importante, sobre todo, no dejar rastro cuando busquemos un vuelo. Es mejor navegar de incógnito. No dejes ningún rastro por internet de lo que quieres, en la medida de lo posible.
—¿Necesitamos un asesor financiero, aunque sea «online», para movernos con diligencia en nuestras finanzas?
—Lo que no necesitamos son finfluencers que nos digan por dónde tenemos que ir a través de internet. El asesor es recomendable. En la medida en la que nos ofrezcan un servicio de asesoramiento que sea gratuito en el banco, sí, es recomendable. El asesor financiero tiene una formación, el respaldo de una empresa y un bagaje por el que te va a responder adecuadamente. Lo que, en cambio, nos encontramos en internet son una especie de magos que nos aconsejan cosas, pero que si nos va bien o mal no van a responder. En España no es muy habitual esta figura, pero se está extendiendo en los bancos normales y corrientes el asesor financiero gratuito. Y si ya tienes un cierto patrimonio y puedes mover una cantidad grande de dinero, ese servicio se paga igual que otras cosas. Es un valor añadido importante el que te ofrece.