Así son las nuevas tabernas marineras

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Leo con el producto que trae de las lonjas de Fisterra, Malpica y A Coruña
Leo con el producto que trae de las lonjas de Fisterra, Malpica y A Coruña VÍTOR MEJUTO

CON PRODUCTO DE CERCANÍA, vistas al mar y un toque a puerto pesquero. Los bares marineros se reinventan para ofrecer menús degustación, platos diferentes y un espacio que trae de vuelta el sabor a mar. Date un auténtico chapuzón de sabor

06 sep 2021 . Actualizado a las 07:54 h.

Nasas, mesas de madera y un comedor que mira a la playa de Riazor, en A Coruña. AVoltA es una taberna marinera que se estrenó este verano en la avenida Pedro Barrié de la Maza, en A Coruña. «Empecé en el restaurante de mis padres. Allí trabajaba de camarero y me enamoré de la cocina. Después me quise formar y me fui a la escuela Álvaro Cunqueiro. Y a partir de ahí empecé a volar». Leo Fuentes habla con pasión del camino hasta llegar a tener su propio restaurante. La pandemia le pilló trabajando como chef en Fisterra. En el fin del mundo se enamoró del mar, de la vida de los pueblos marineros, del buen producto y de la cocina que recuerda los orígenes. «Con la pandemia la cosa estaba mal en Fisterra y dije: ‘Voy a hacer lo que yo quiero y me independizo’».

Su concepto de taberna marinera es un recuerdo del tiempo que pasó viviendo en el fin del mundo. «Me gustó el concepto de taberna mariñeira que había allí, es un homenaje a ellos, a su lonja, a su producto… Tiene algo especial». De allí viene parte del producto con el que trabaja Leo. También de las lonjas de Malpica y A Coruña. «AVoltA significa el entorno, porque trabajamos con el producto de cercanía. El 90% de lo que tenemos es producto gallego. Es una vuelta al entorno, a lo que nos rodea, porque el producto es la base del restaurante». En esta taberna no hay una carta fija, varía en función de la temporada y de la compra que hace Leo en la lonja. «Pero vas a encontrar siempre platos por familias de productos: tenemos siempre cefalópodos, bivalvos, crustáceos y pescado. También tengo una carne para el que no le guste el pescado. Y la familia de los dulces». En los últimos días era fácil encontrar longueirón, pulpo, calamar o pescados como la lubina, la merluza o el salmonete. «Depende de la temporada y de lo que más me guste».

Aarón y Víctor en Apracería, en Laxe
Aarón y Víctor en Apracería, en Laxe Ana Garcia

Apracería

Las vistas desde Apracería, en Laxe, son impresionantes. Desde cualquier mesa del local puede verse la playa de arena súper blanca y agua cristalina de la playa de esta localidad de la Costa da Morte. «Aquí se está bien tanto en verano, como disfrutando de las vistas a la playa en invierno», cuenta Víctor Basante, la mitad de esta taberna mariñeira con Aarón Fidalgo. En marzo cumplirán tres años abiertos. «Soy de Ponferrada y toda la vida vine de vacaciones con la familia. Me eché una novia y años después nos encontramos la chica y yo y volví a conectar con Laxe. Siempre me gustó este local y estuvimos detrás de él casi cuatro años hasta que lo conseguimos», recuerda Víctor. Él se encarga de la cocina, Aarón de la sala. Funcionan con reservas y su idea es usar producto local «dándole una vuelta». Uno de sus platos estrella es la zorza de rape. «Viene mucha gente porque le hablaron de este plato y quieren probarlo». Otra de las sorpresas de su carta es su versión de la praia dos Cristais, en Laxe, pero en forma de postre. «Y también los canelones de centolla cuando los tenemos. Hay gente que nos deja su teléfono para que los llamemos cuando estén en la carta para venir a comerlos». También las croquetas: «Me encanta hacerlas».