Jesús Mosquera: «Yo soy de los que piensan que la gente gana más con ropa que desnuda»

Se acaba de estrenar en el mundo de la interpretación por la puerta grande, como protagonista de la serie «Toy boy». «Cuando hice el casting no sabía que mi personaje era stripper», confiesa el actor que cambió los campos de fútbol por la televisión


Nació en Fuengirola (Málaga) en donde grabó Toy boy, la serie con la que se estrena en la pantalla. Porque Jesús Mosquera (1993) dejó el mundo del fútbol después de hacer un primer casting en el gimnasio al que acudía a entrenar. «No me iba a presentar porque pensé que no me cogerían», comenta el actor que tiene todas las papeletas de convertirse en el nuevo chico de moda entre los adolescentes. Aunque se define como reservado, consiguió superar su timidez para meterse en la piel de Hugo Beltrán, un stripper. «Tuve que aprender a bailar», confiesa, y ahora ya no hay quien le pare los pies.

-¿Por qué dejaste el fútbol?

-Me llegó esta oportunidad en un momento de mi vida en el que sabía que en el fútbol era ya complicado poder llegar a un equipo de élite. Entonces elegí seguir por el camino de la interpretación y pienso que acerté.

-De futbolista a hacer de «stripper». ¿Cómo llevas el cambio?

-No tiene nada que ver una cosa con otra. Fue un proceso bastante complicado, estuve nueve meses en Madrid preparándome para el personaje, tuve que tomar clases de interpretación para hacer de Hugo en la serie. También de baile, y entrenar el cuerpo porque necesitaba una condición física óptima.

-Estabas en el gimnasio y fueron a buscar chicos para la serie, ¿te imaginabas acabar siendo el protagonista?

-No, de hecho yo fui al gimnasio porque sabía que iban a hacer la prueba ese día, pero cuando llegué allí me eché para atrás porque pensé: ‘¿Qué hago aquí? Para qué me voy a presentar sino me van a coger’. La chica del casting se acercó a mí y me dijo que daba el perfil, y que por qué no me presentaba. Entonces lo hice. Sin saber para qué era, porque no te decían nada, solo que era una pequeña presentación.

-¿Cuántas pruebas hiciste en total?

-Pues, quitando esa entrevista inicial, hice cuatro castings. Fue un proceso muy largo, lo inicié hace casi dos años. Empecé las pruebas a principios de agosto del 2017 y lo terminé a finales de noviembre de ese año, y en enero me dieron la noticia de que me habían elegido tras meses de espera.

-Y no sabías que hacías de «stripper» ¿qué cara se te quedó al enterarte?

-Me acuerdo perfectamente de que en la última prueba me llamaron y me dijeron que ya iba a ser la final, y que me mandarían las separatas para prepararla. Entonces, cuando las leí, vi que ponían que mi personaje era stripper. Me quedé un poco en shock al principio, pero luego pensé: ‘A lo mejor es su profesión, pero no se ve, no tiene por qué bailar, ni nada’. Ja, ja, ja. Luego, cuando me llamaron para decirme que me habían elegido, me dijeron: ‘Te tienes que venir a Madrid ya, porque tienes que aprender a bailar’. Entré en caos y dije: ‘Pues sí, voy a tener que hacer de stripper de verdad’. Ja, ja, ja.

-¿Siendo futbolista lo de desnudarte delante de gente estaba dominado?

-Ja, ja, ja. No tiene mucho que ver, es totalmente diferente. Cuando estás en un vestuario es algo normal. Yo llevo jugando al fútbol desde los cuatro años, me he cambiado siempre delante de mis compañeros sin problema, pero en un rodaje, con un equipo que no conoces, que tienes poca confianza... estaba muy nervioso. Pero la verdad es que todas las escenas de baile y desnudos se han tratado con mucho cariño, he estado cómodo.

-¿Eres de los que cree que la gente gana vestida o piensas que desnuda?

-Ja, ja, ja. Yo soy de los que piensan que más con ropa que desnuda. Creo que es una parte más de seducción, ¿no? La ropa y el estilo te pueden ayudar bastante.

-Te tuviste que mudar a Madrid, ¿te dio miedo el cambio?

-Claro. Luego, a medida que pasaban los días, que ya me instalé y fui teniendo más información sobre el personaje y sobre la serie, cada vez me sentía más a gusto, más tranquilo, tenía menos nervios, menos miedos... pero al principio te dicen que vas a ser el protagonista de una serie en prime time, que vas a hacer de stripper y tú no sabes bailar. Fue como: ‘¿Dónde me estoy metiendo?’

-Más allá de bailar, tu personaje pasa por la cárcel. ¿Cómo te preparaste?

-Tuve una coach de interpretación, Yael, que me ha ayudado con todo. Estuvo conmigo los nueve meses de rodaje y con ella hice todo ese trabajo. Mi personaje está en la cárcel por un juicio injusto, se tira siete años preso, es un chico que está herido, que tiene muchísimas preguntas en su cabeza, que está obsesionado con saber por qué le ha pasado esto a él, quién se lo ha hecho.... y al salir lo que busca son respuestas. Con ella trabajé todo ese tipo de sentimientos para llegar a sentir lo mismo que Hugo.

-Grabasteis en Málaga, así que jugabas en casa. ¿Qué tal fue?

-Sí, grabamos mucho en Fuengirola porque las escenas de la discoteca son allí. Imagínate, era una disco que ahora está cerrada, pero claro, yo he pasado por ahí 30.000 millones de veces, está en el paseo marítimo. Se me hacía un poco raro porque toda la gente me conocía, mis amigos, mi familia... Por un lado, fue muy bonito por eso, pero por otro tuve un poquito de tensión porque no estoy acostumbrado a ser el centro de atención ni a los rodajes.

-¿Cómo has logrado vencer la timidez para ser Hugo?

-Soy una persona reservada, me cuesta abrirme, pero con este trabajo he aprendido que la cámara es un elemento más. Tú tienes que centrarte en la persona que tienes enfrente, o en lo que quieres transmitir al público. Intento quitarle importancia y centrarme en eso.

-En Instagram tienes ya muchos seguidores, ¿te han escrito alguna propuesta indecente?

-Ja, ja, ja. No, lo que sí, la gente que ya ha visto la serie me escribe y me comenta sobre los capítulos, que les ha gustado y eso. Así que estoy muy contento.

-¿Y tú a alguien?

-No, ja, ja, ja. De hecho yo antes no tenía Instagram, me lo tuve que hacer porque es una herramienta más de trabajo.

-¿Te pareces en algo a tu personaje?

-Pues sí, tengo cosas en común. Soy una persona muy cabezota, como Hugo. Y para lo tranquilo que soy, a veces también soy muy impulsivo.

-Es que eres Piscis.

-Sí, ja, ja, ja. Puede ser que vaya encaminado por ahí. Y bueno, soy una persona que, a pesar de tener 26 años, también he pasado momentos difíciles. No al nivel del personaje, pero sí he podido sentir el dolor de la decepción en mi vida y lo he intentando utilizar en el papel.

-¿Cómo fue grabar las escenas de sexo con Cristina Castaño?

-Las primeras semanas del rodaje fue cuando grabamos toda esa parte. Tú imagínate, tener a una actriz como Cristina Castaño como compañera, pues impone bastante. Pero Cristina es adorable, es supergenerosa y desde el primer día tuve una química muy especial con ella. Me transmitió mucha confianza y me ayudó en todo.

-También está en el elenco María Pedraza, que hace de tu abogada, ¿cómo fue trabajar con ella?

-Bueno, María es súper graciosa. Es una todoterreno, no para quieta. Hubo una secuencia en la que el director nos echó un poco la bronca porque no eramos capaces de aguantar la risa y teníamos que acabarla.

-Subió una story a Instagram en la que estáis cantando «La reina del local», de Sergio Contreras y Manuel Delgado. ¿Fue vuestra canción del verano?

-Bueno, no te puedo decir por qué la cantábamos. Ja, ja, ja. Tiene que ver algo con la serie, aunque en ella no sale esa canción, pero sí que tiene relación. La teníamos un poco de cachondeo y de baile. Cuando acabe de emitirse la serie ya te cuento por qué es.

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