ESTA ES LA CARRERA DEL SABER ¿Quién dijo running? Que aquí en vez de zapatilla lo que se gasta es codo. Hay quienes suman kilómetros de conocimientos. Ellos son los campeones de la titulación. ¿Generará endorfinas esto de estudiar?
02 abr 2016 . Actualizado a las 18:01 h.«A lo mejor me apunto a estudiar una sexta»
Empezó Derecho por tradición familiar. Y poco a poco se fue interesando por las cuestiones públicas. Este profesor universitario de A Rúa de Valdeorras decidió matricularse en Ciencias Políticas cuando estaba estudiando su primera carrera y tras terminar ambas se lanzó a estudiar Periodismo y Comunicación Audiovisual. Todas en la Universidade de Santiago, «no por coleccionar, sino para ir analizando distintas aproximaciones a la opinión pública». No contento con tener cuatro carreras, José Julio Fernández realizó otra diplomatura en Estudios de Seguridad y Defensa, en este caso en el Ceseden.
Profesor titular de Derecho Constitucional en la Facultade de Dereito de Santiago, asegura que su formación académica sí le ha ayudado en su trayectoria laboral, «porque el currículo puntúa», pero admite que probablemente hubiese sido profesor titular sin tener tantas licenciaturas a sus espaldas. «Supongo que en el sector privado de bufetes de abogados se valoraría más», admite.
Le haya servido más o menos en su carrera profesional, el ex Valedor do Pobo asegura que en el día a día su formación le es de mucha utilidad: «Materialmente me ha ayudado mucho, tanto como constitucionalista como para el cargo de Valedor, ya que me ha permitido construir una especialización».
Y no es que no haya hecho otras tareas mientras, porque llevó a cabo estancias de investigación en Bolonia, Pisa, Colonia, México o São Paulo. Incluso acaba de publicar un cuento infantil, Astropal, un cometa con corazón.
En el año 2007, cuando accedió al cargo de vicevaledor, decidió aparcar temporalmente los estudios universitarios, y en el 2012 asumió el puesto de Valedor tras la dimisión de Benigno López. Si tuviese que volver a empezar su vida universitaria, repetiría exactamente las mismas titulaciones, aunque quizás modificaría las estancias que realizó en otros países para concentrarlas temporalmente. Julio Fernández aún no se ha puesto meta en lo que a carreras se refiere. «A lo mejor me pongo con Socioloxía, no sé», deja en el aire.
«Me levantaba a las cinco para estudiar»
El que soñaba con ser odontólogo acabó cediendo a los consejos de su progenitor. Su padre le advirtió «Métete en industriales, que tienes futuro». Acabó haciéndole caso y se matriculó. Y le enganchó, porque a raíz de sacar industriales en Vigo continuó adquiriendo conocimientos en esta rama. Manuel Colmenero nació en la localidad pontevedresa de Forcarei pero trabaja en Lugo de funcionario. «Estudiar teniendo un trabajo fijo te aporta tranquilidad». Lleva consigo nada más y nada menos que seis ingenierías y cada una cursada en una Universidad diferente, excepto las dos de Minas, que tanto la superior como el graduado las cursó en León. «Me levantaba a las cinco de la madrugada y me iba desde Lugo a la Universidad de León. No me suponía esfuerzo porque tenía muchas ganas e ilusión», cuenta. Además de industriales cuenta con Ingeniería Técnico Industrial especialidad Mecánica, Ingeniería Técnico de Obras Públicas especialidad en Transportes y Servicios Urbanos e Ingeniería de Minas. Por si fuera poco, ahora está con el Doctorado en Energías Renovables. Conociendo su currículo, no extraña que sea un hombre independiente: «Cerrar una vida en pareja e hijos ni me lo planteo». Tampoco sorprende que desconozca lo que son las vacaciones. «Cuando trabajaba como ingeniero industrial y de minas, dedicaba las vacaciones y mis días libres a las prácticas y a estudiar para los exámenes», cuenta. Manuel Colmenero resta importancia a tener tantos estudios y dice que actualmente no es tan difícil. «Con el plan Bolonia las carreras son más fáciles. Estudiar es una gran ventaja», concluye.
«Es difícil estudiar con un trabajo fijo»
El ourensano Jacobo Lorenzo Nespereira tiene 33 años y le resta una asignatura para sumar tres carreras. Actualmente es profesor de Historia en un instituto de Pontevedra. Bellas Artes fue su primera opción. Su interés por este mundo le llevó a iniciar sus estudios en Ourense. En medio de la carrera, que asegura que no es complicada, Jacobo optó por empezar Historia por la UNED. «Era una época con muchas huelgas estudiantiles y pensé que podría aprovechar el tiempo», explica. Gracias a esta última carrera ganó unas oposiciones con las que consiguió un trabajo. «Las Bellas Artes me gustan , pero la carrera fue un poco decepcionante. Pensaba que no conseguiría trabajo y me animé a hacer Historia. Ambas cosas son vocacionales». Ya en Pontevedra, y como maestro, Lorenzo Nespereira volvió a matricularse en la UNED. En esta ocasión para hacer Historia del Arte, quedándole en la actualidad una asignatura y el trabajo final. Esa última opción tiene una respuesta: «Para conseguir puntos y poder pedir traslado a Ourense». Otra de las razones que llevaron a este ourensano a apostar por la formación fue la crisis económica. «Mucha gente decía que no había trabajo y que no iban a salir oposiciones y pensé que lo mejor sería seguir formándome hasta que llegara la hora». Escogió la UNED por la comodidad en los tiempos de estudio, pero aseguran que ambas carreras a distancia fueron mucho más duras que la primera. «No es fácil ponerse a estudiar cuando ya tienes un trabajo fijo. En muchas ocasiones pensé en dejarlo, pero al final no lo hice». El desánimo y el coste que supone la matrícula al final no pudieron y Jacobo está ya a punto de firmar su tercera carrera.
«Aprobé 42 asignaturas en un curso»
Podría decirse que el coruñés Carlos Varela es un coleccionista de carreras, ya que a las cinco que tiene acabadas ?Economía, Ciencias Físicas, Derecho, Administración y Dirección de Empresas (ADE) y Matemáticas?, espera sumar este año cuatro más: Historia, Psicología y Tecnologías Industriales, además de Caminos, de la que solo le falta entregar el proyecto fin de carrera. A excepción de esta última, que fue la primera que empezó y que estudió en la Universidade da Coruña, el resto las ha realizado a través de la UNED, lo que le ha permitido dosificar mejor los tiempos. «Lo que más me costó fue iniciar los estudios, porque eres joven, es como una obligación y en esa época tienes otros intereses personales. Luego, el resto las empecé y me dejé llevar. Es como un hobby», confiesa este coruñés que trabaja como abogado y profesor en una academia, y que lamenta que el tener tantas carreras no le haya servido para que le ofrezcan un empleo mejor.
Reconoce que los últimos exámenes de febrero le podrían haber ido mucho mejor, aunque él siempre planifica el curso contando con la convocatoria de septiembre, «porque en verano la cosa está más relajada y puedo estudiar más». Por el momento, su récord está en haber aprobado 42 asignaturas en un curso, y reconoce que le gusta sentir la presión de ser estudiante, «porque si no tengo un examen, no estudio».
A todo ello se suma su vida personal, con pareja y tres hijos, «que yo pensaba que me iban a dar más trabajo de pequeños y es justo al revés. Intento organizarme cuando ellos duermen para poder estudiar», admite.