¡Te cambio un jersey por tus botas!

LLEGAN LAS «SWAP PARTIES»  El trueque «de toda la vida» se rebautiza para dar paso a las fiestas de intercambio de ropa. Como hacías con tus amigas, pero más cool. Coge tu pegatina y elige lo que te gusta. Esa es tu moneda. 

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Si estás en pleno cambio de armario y has pensado en tirar alguna prenda, ¡no lo hagas! Apúntate a una swap party, una fiesta de intercambio de ropa en la que puedes llevarte a casa un modelito completo sin gastar un euro. «Todo el mundo guarda cosas que no se pone porque ya no le gustan o porque no le sirven. Estas fiestas son una forma de dar salida a esa ropa. A mí, personalmente, me genera satisfacción ver la alegría que provoca en otras personas cosas que yo ya no me pongo», cuenta María América, de la empresa de organización de eventos DeAmérica, que junto con Patricia París, de Eventuali, y Marica Ketola, de Eventos Ketola, acaba de introducir en Galicia las fiestas de intercambio de ropa.

«Todo empezó cuando vi la palabra ?swap party? en una revista; lo proponían como una iniciativa eco y me pareció divertido organizar una, pero desde un punto de vista lúdico», explica América. A partir de ahí, los tres cerebros de estas tres emprendedoras se pusieron a funcionar hasta que programaron una swap party para chicas en A Coruña.

LAS REGLAS SON FÁCILES

Las reglas de una swap party son fáciles. Eliges hasta un máximo de diez prendas de tu armario. Bueno, diez o el tope que se establezcan en las normas del juego. Se las entregas a las organizadoras de la fiesta, que a cambio te darán diez pegatinas con tu nombre. Serán tus monedas para ir «de shopping». Se convoca a las participantes a la misma hora en un mismo lugar. Se colocan de forma mona todas las prendas que se aportaron para el trueque masivo. Como si fuese una tienda, para animar al intercambio. Se abren las puertas y las invitadas entran a la caza del chollo. Si ven algo que les gusta le ponen una pegatina. «Lo único que les aconsejamos es que sean rápidas», apunta América. Las invitadas pueden elegir tantas prendas como entregaron. Si entregaste diez te llevarás diez. Si solo diste ocho te corresponderán ocho. Guardas tus capturas en una bolsa y listo. Sin colas y sin fundir la Visa. Si no encuentras nada que te guste, María, Patricia y Marica tienen un consejo: «Piensa en tu familia, tu hermana, tu madre o tu suegra». 

Las prendas que se aporten para las swap parties tienen que estar «limpias, planchadas y sin agujeros». «Intentamos que haya un equilibrio para que no haya mucha diferencia entre unas y otras. Cuando vemos que algo no sirve se lo devolvemos a la persona que lo entregó», apunta Patricia. Si te gusta la idea y quieres formar parte de una, solo tienes que estar atenta y apuntarte a una lista cuando se celebre la siguiente en tu ciudad. O bien organizarla tú mismo.

Este es solo el principio de las swap parties. Las tres organizadoras creen que las fiestas de intercambio tienen mucho recorrido. «En Finlandia, por ejemplo, llevan tiempo celebrándose. Allí participan diseñadores emergentes que aprovechan estas fiestas para lanzar sus colecciones y ver cómo reacciona el público ante ellas». Pueden tener un fin social o se pueden organizar solo por pura diversión. María, Patricia y Marica ya están pensando en repetir experiencia con una de trueque de libros. Y a ti, ¿se te ocurre algún ?swap??

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