12 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.
? pesar de que nadie discute lo impopular del cinemómetro, lo que sí constatan las autoridades de Tráfico es que surte efecto; al menos, mientras los conductores saben que se está utilizando, a través de los periódicos, de la radio y, sobre todo, del boca a oreja. Una prueba es el puente de Rande, en la AP-9. Durante años, los conductores no han hecho ningún caso de la limitación a 80, y los accidentes han sido continuos y graves. Sin embargo, ahora que se ha corrido la voz de que el radar no para en este punto, son muy pocos -y muy inconscientes- los que se arriesgan a pasar sobre las bateas de la ría de Vigo a 120 o más. En Santiago se busca un efecto semejante, aunque está claro que la concienciación pasará por cientos de multas.