El maestro alemán Gerhard Grenzing volverá a Tui para culminar el órgano que construyó en 1995

Monica Torres
Mónica Torres TUI / LA VOZ

TUI

Órgano de la catedral de Tui
Órgano de la catedral de Tui

Instalará 110 tubos más para cuatro nuevos registros en el 800 aniversario del templo

19 mar 2026 . Actualizado a las 07:58 h.

Treinta años después de devolver la voz al órgano de la catedral de Santa María de Tui, el maestro alemán Gerhard Grenzing regresará al templo para culminar el instrumento tal y como fue concebido en 1995. La intervención permitirá incorporar los cuatro registros que quedaron pendientes entonces y completar definitivamente su configuración sonora. El proyecto supondrá la instalación de alrededor de 110 tubos nuevos, asociados a cuatro registros —cuatro nuevas hileras de tubos con timbres propios— que ampliarán de forma significativa las posibilidades musicales del instrumento. Cada uno de estos registros aportará un color sonoro distinto, lo que permitirá al organista combinar nuevas voces y abordar un repertorio más amplio.

La actuación está promovida por el cabildo de la catedral y será financiada íntegramente por esta institución con una inversión de 95.000 euros. A esta cantidad se suman otros 10.000 euros correspondientes a trabajos previos ya en ejecución, centrados en la desinsectación y tratamiento contra xilófagos detectados en la estructura del órgano, una fase imprescindible antes de la incorporación de los nuevos elementos.

Según explica Daniel Goberna Sanromán, prefecto de música de la catedral, el diseño del instrumento desarrollado en los años noventa contemplaba desde el inicio una mayor dotación sonora. «Quedaron cuatro registros sin terminar de colocar; estaban previstos y el espacio preparado, pero no se pudieron ejecutar entonces», señala. La intervención permitirá ahora completar ese planteamiento y cerrar definitivamente el proyecto concebido hace tres décadas.

Los trabajos se centran en el órgano situado en el lado de la Epístola, el único actualmente operativo de los dos grandes instrumentos barrocos enfrentados que conserva el templo. Ambos órganos datan de 1714, aunque solo uno se utiliza hoy. El del lado del Evangelio permanece mudo y sin uso desde hace décadas.

El instrumento actual no conserva el mecanismo original del siglo XVIII. Cuando Grenzing asumió la intervención en 1995, el interior del órgano había desaparecido y únicamente se mantenía la caja barroca. Fue necesario construir un instrumento completamente nuevo dentro de esa estructura histórica, adaptado a la arquitectura del templo y a su acústica.

Aquella reconstrucción permitió recuperar el uso del órgano e incorporó nuevos registros y un pedalero completo que ampliaron notablemente sus posibilidades interpretativas. Sin embargo, el proyecto no llegó a ejecutarse en su totalidad, lo que dejó pendiente la instalación de varios registros que ahora se incorporarán.

La actuación prevista no busca recuperar registros históricos desaparecidos, sino completar aquella recreación contemporánea inspirada en la sonoridad del barroco ibérico. Cada registro añadirá una nueva hilera de tubos con un carácter propio, lo que permitirá ampliar las combinaciones sonoras del instrumento.

«Supone más riqueza sonora y más posibilidades de timbres distintos», resume Goberna. El prefecto utiliza además una imagen para describir el sentido de la intervención: «Es reavivar el alma del órgano». Más allá de la metáfora, explica que cada tubo incorpora un elemento técnico denominado «alma», una pieza interior que forma parte del sistema que genera el sonido.

La construcción de un órgano de tubos es un proceso que integra disciplinas como la música, la ingeniería, la carpintería o la escultura. Cada instrumento se diseña específicamente para el espacio en el que va a sonar, teniendo en cuenta tanto la arquitectura del edificio como su comportamiento acústico, lo que convierte cada órgano en una pieza única.

Gerhard Grenzing dirige desde hace más de seis décadas en Barcelona uno de los talleres de referencia internacional en la construcción y restauración de órganos. Su actividad se extiende por Europa, América y Asia, donde ha participado en la creación o restauración de más de 170 instrumentos. Entre sus intervenciones figuran órganos históricos de gran relevancia patrimonial, como los de la catedral de México o el Palacio Real de Madrid. Su trabajo en Tui en 1995 lo convirtió, en la práctica, en el constructor del instrumento actual, al levantar un órgano completamente nuevo dentro de la caja barroca original.

Dentro del patrimonio musical gallego, el órgano tudense destaca por sus dimensiones y singularidad. «Es uno de los pocos órganos de tubos de estas características en Galicia», señala Goberna, que subraya además el valor artístico del conjunto: «La caja es una de las más importantes del barroco en España». La intervención permitirá culminar el diseño planteado hace treinta años y reforzar el papel del órgano dentro de la vida musical del templo, en un año especialmente significativo por la conmemoración del octavo centenario de la catedral.

Aunque la programación específica de órgano está aún pendiente de fijarse, ya hay varios conciertos confirmados en las próximas semanas. El día 22 de abril actuará Carlos Fernández Bollo, organista de la catedral de León; el día 24 lo hará Enrique Martín-Laguna, organista de la catedral de Getafe; y el día 26 ofrecerá un recital Loreto Aramendi, organista de la basílica de Santa María del Coro de San Sebastián.