La perrera de Moaña está colapsada con cerca de doscientos animales

J. Santos MOAÑA/LA VOZ.

MOAÑA

17 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El refugio de acogida de animales de O Morrazo, conocido comúnmente como perrera, está colapsado. Entran más perros de los que salen, sea para su sacrificio o al ser acogidos por alguna persona. La responsable del centro, Aurelia Soage, que cuida de los animales de forma altruista, dice que hay unos 180 perros cuando no se debería sobrepasar los cien.

Soage teme que tras las vacaciones de Navidad se incremente el volumen de abandonos, ya que los regalos de animales con motivo de las fiestas acostumbra a generar, semanas o meses después, un alto porcentaje de ingresos en la perrera.

«Un canciño non é un regalo, é un ser vivo, e quen o adquire ten que saber que ten que estar uns quince anos con él», dice Aurelia Soage.

Las instalaciones, construidas hace cerca de veinte años, están anticuadas y en un estado muy deficiente, según reconoce el concejal de Medio Ambiente moañés, Daniel Rodas. Aunque en los últimos tiempos se las dotó de saneamiento y corriente eléctrica (hasta hace poco funcionaban con un generador), es necesario construir unas modernas

El coste de la comida lo asumen los concellos de Moaña, Cangas y Bueu. Daniel Rodas reconoce que no se están librando los pagos en plazo, con lo que las facturas del pienso, veterinarios y medicinas tiene que asumirlas la asociación, en ocasiones del bolsillo de sus miembros, o dejarlas a deber. «Os cans o están pasando moi mal porque non hai cartos», se queja Soage

Dice que no es posible soportar este número creciente de ingresos. «Estamos viviendo una pesadilla», afirma. Los culpables de la situación son los que abandonan los animales, dice, si bien los políticos tienen también su cuota de responsabilidad. «Me voy a morir sin saber por qué hay gente que abandona un animal», dice Soage. «Falta educación e sensibilización», añade una de las chicas que colaboran con ella, que propone educar a la gente desde pequeña para que respete a los animales.

Cuando un animal llega al refugio, sea porque lo llevan directamente sus dueños o porque aparece abandonado, se desparasita y se esteriliza. «Non damos un animal sen esterilizar», afirma Aurelia Soage.