El relevo de las combinadas

Xosé Ramón Castro
x. r. castro VIGO / LA VOZ

CANGAS

Darío Costas es el único júnior que ha superado los 5.000 puntos en el heptatlón en España y su reto es el Mundial

05 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Darío Costas Rodal (Cangas, 1997) ha puesto de nuevo a Galicia en el mapa de las pruebas combinadas. El atleta de la Gimnástica de Pontevedra lidera el ránking del año al ser el único que ha sido capaz de sumar más de 5.000 puntos en el heptatlón, firmando 5.068 en su última competición, marca que le ha servido para su primera convocatoria internacional tan solo tres años después de comenzar con la disciplina de las diez pruebas.

«Non sei se me arrepinto un pouco», comenta entre risas al ser preguntado por su elección de las pruebas combinadas antes de explicar cómo se fraguó todo: «Hai tres anos entrei no centro de tecnificación deportiva e foi aí onde empecei a meterme no mundo das combinadas porque o meu adestrador Santi Ferrer sempre preparou a xente de combinadas. A verdade é que me gustaron bastante, e ata agora, con ilusión e con gañas». Antes había entrado en contacto con el atletismo a través del cros en el colegio y en el mundo de la pista, pero sin ninguna especialidad concreta.

Tres años en la disciplina

En solo tres años Darío Costas ya ha dado muestras de sus posibilidades, colgándose una plata en el heptatlón en edad juvenil y haciéndose con el título de campeón de España de decatlón en su primer año júnior, con 6.509 puntos como mejor marca personal al aire libre. Ahora, en su segundo curso en la categoría, en la pista cubierta ha superado los 5.000 puntos a las primeras de cambio. Y no por casualidad: «Era algo que esperaba porque estaba adestrando para facer iso. A marca está ben porque teño moita marxe de mellora. Hai tres anos nin soñaba con levar medalla no campionato de España. É algo que me fai ilusión», comenta, mientras desvela las pruebas en donde debe mejorar sus prestaciones en mayor grado: «Debo mellorar os valos e a pertega sobre todo, e o salto de lonxitude, e as outras pouco a pouco».

El cangués se siente con fuerza para compaginar las dos especialidades de las combinadas, aunque reconoce que el decatlón es más difícil. «O heptatlón é máis para xente rápida e lixeira como son eu, e no decatlón xa aparecen dous lanzamentos máis e é un pouco diferente. É máis duro, require estar máis forte», sentencia.

Con Jorge Ureña, flamante récord de España, y Ashton Eaton, el plusmarquista mundial de la disciplina y el campeón de todo, como referencias, Darío sabe que está siguiendo los pasos de David Gómez, el mejor decatleta gallega de todos los tiempos.

«Coñézoo dende que nacín no deporte este. Sempre tiven contacto con él e sempre o admirei. Para min é un referente a nivel galego para acadar éxitos como él». El rosaleiro fue subcampeón mundial júnior en el año 2001 en Chile con una marca de 7.772 puntos. Emularlo es su estímulo. «Son palabras maiores, estamos falando dun atleta olímpico», reconoce el cangués, pero al mismo tiempo ya tiene en mente un objetivo harto dificultoso para el verano, conseguir los 7.200 puntos que marcan la mínima para el Mundial júnior de la disciplina. «Quero ser medallista tanto en pista cuberta como ao aire libre e este ano hai mundial júnior, que é o obxectivo mais difcil 7.200 puntos, é unha marca importante pero hai que ser ambiciosos». La cita se celebrará en Bydgoszcz (Polonia) del 19 al 24 de julio.

Por el momento, a la vuelta de la esquina le espera su primera internacionalidad en el héptatlón. «É algo que me fai moita ilusión», asegura. Será en Salamanca los días 20 y 21 en un triangular de España con Francia y Gran Bretaña. El premio a quien se ha pasado seis días a la semana de los últimos tres años entrenando tres horas diarias. Y sin desatender sus estudios. El nuevo hombre 10 del atletismo gallego parece que está en camino.