|La lamprea tiene una peripecia vital singular y, en cierto modo, romántica, que la lleva a morir en el mismo lugar en el que nace, lo que originó, junto con su peculiar aspecto, que a su alrededor surgieran todo tipo de leyendas y cuentos populares.
Su nacimiento se produce en el río, donde permanece, abrigada en la arena, alrededor de un año. Cuando, con la fuerza de las mareas, los mújeles remontan el río, las lampreas nuevas se fijan a ellos para bajar, como parásitos de otros pescados, hasta el océano. En las profundidades del mar van a vivir cuatro años, hasta que consiguen la madurez. Entonces es cuando vuelven a nadar río arriba para reproducirse, fijándose con su boca-ventosa a los guijarros del fondo. Esto ocurre siempre en los tres primeros meses del año y, en Galicia, los principales cursos de agua que ofrecen lampreas son el Anllóns, el Ulla y el Miño.
Los romanos pescaban ya la conocida también como siete agujeros, por los orificios que presenta la cabeza, que se corresponden con las branquias. En Arbo, donde se celebra la fiesta dedicada a la lamprea, que es la exaltación gastronómica más antigua de Galicia, aún se conservan las pesqueiras, unos muros de piedra construidos en el Miño, en los lugares por donde tienen que pasar las lampreas. Allí es donde se colocan unas pequeñas redes, en las quedan atrapadas. En el Ulla, la pesca se realiza con nasas, en las que entran de una forma muy fácil, pero después no pueden salir, sobre todo tras el desove, cuando apenas tienen ya fuerza.
A pesar de su aspecto un tanto desagradable, unánimemente aceptada la lamprea como plato, cuenta con verdaderos devotos y también con grandes detractores.
Degustación
Se puede degustar de varias formas aunque la preparación en la cazuela más habitual es a la bordalesa, que consiste en el guisado del pescado en su propia sangre; también se cocina seca, haciendo unos rollos con huevo, como si fuese un embutido, en empanada o en láminas finas (carpachos) con escabeche. Comienza pues la temporada de exaltación de la lamprea.
ES TIEMPO DE
| LAMPREA
PREPARACIÓN | A LA BORDALESA
Hay que limpiarla muy bien, raspándola y eliminando el limo. Se le saca la tripa, la hiel y los dientes. La sangre se recoge, ya que la cocinaremos con ella. Se añade ajo, vino blanco, aceite de oliva y especias. Se pone a fuego lento 20 minutos. Se sirve con arroz blanco y picatostes.