El asturiano Jorge Guadalupe es el segundo jugador más veterano y el máxmo goleador del equipo vigués
07 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.El Traviesas vive un momento dulce. Tras dos temporadas en OK Bronce de mucho sufrimiento, ahora disfrutan de la tranquilidad de un cuarto puesto y de poder mirar hacia arriba. Uno de los culpables es su máximo goleador, el asturiano Jorge Guadalupe, Guada (Oviedo, 1993), afincado en Vigo desde que aprobó las oposiciones para bombero, e ingeniero mecánico de formación que comenzó a jugar al hockey con tres años. «Nos vieron a reclutar al colegio y hasta hoy, Casi 30 años», cuenta.
Comenzó en la escuela de patinaje, delante mismo de su casa y, salvo pequeños parones como cuando estuvo de Erasmus o cuando preparaba la oposición, este deporte ha sido una constante para él. Una vez que recaló en Vigo por trabajo, también tardó un tiempo en conocer la existencia del Traviesas. «Al no tener representación en ese momento en categorías nacionales, no lo supe hasta que me enteré de que un excompañero estaba jugando aquí», revela. Se acercó un día «por matar el gusanillo» y fue otro «hasta hoy» en su vida.
La actual es su tercera campaña en el equipo, coincidiendo con las que llevan en OK Bronce. «El año en que cogieron la plaza por probar fue en el que empecé», dice un deportista que tenía experiencia una categoría por encima, en Plata. Luego, paró por las oposiciones. «Durante las pruebas físicas, me tuve que desvincular, porque la exigencia me impedía compaginarlo. Es mucho desgaste y jugar no me permitía prepararlo todo lo bien que necesitaba», detalla.
Su paso por el Taviesas está resultando «una experiencia muy buena» que le ha permitido «formar parte de un equipo en pleno crecimiento». «He ido viviendo la evolución del grupo desde un punto en el que nunca había competido en categoría nacional hasta ahora, que las cosas van bastante bien», precisa. Y esa evolución positiva considera que es fruto, precisamente, del desarrollo de una plantilla que, además, ha tenido «nueva incorporaciones que han ido sumando».
En su análisis, comenta que se han ido familiarizando con la liga y que se han ido, de alguna manera, «profesionalizando». «Vamos aprendiendo de los errores y los nuevos han aportado, lo que hace que las rotaciones se conviertan en más competitivas. De ahí van venido unos mejores resultados», ahonda. En base a todo esto, para él es momento de mirar hacia arriba en la tabla. «Siempre he sido muy competitivo y considero que haciendo las cosas bien, se puede llegar a todo. En este caso, a meternos en el play-off, que no es algo que parezca que está lejos», desliza. Se marca la meta de «seguir siendo constantes e intenta alcanzar a los que están por encima».
Segundo jugador de más edad del equipo tras el portero Antón Viladrich, Guada pasó por varios equipos asturianos, pero acompañado por un núcleo de amigos que se movían juntos por temas administrativos, comenta. Pero la integración en el Traviesas no tuvo nada de complejo. «Entré en un momento muy bueno, con la ilusión de jugar por primera vez en categoría nacional», recuerda. Y aunque contento con su rendimiento, no presta demasiada atención a lo individual. «No es algo que busque como objetivo, sino que quiero ayudar al equipo lo máximo, da igual en qué rol», asegura. De hecho, se ha puesto recientemente como pichichi: «Venía de no haber hecho tantos goles y los marcaban otros compañeros», dice con naturalidad.
Un cambalache
Guada cree que el trabajo de bombero y la faceta de deportista van de la mano, pues estar bien físicamente es un requisito para su profesión. Otra cosa son los horarios. «Es un cambalache, Cojo la planificación de los partidos y me organizo. Ayuda tener guardias de días enteros, ya que siempre hay buena disponibilidad de los compañeros a cambiártelo», cuenta.