El empleado, gerente de un supermercado, había solicitado adaptar su horario para atender a su hermano, con una minusvalía del 65%. La empresa contrató un detective que localizó al empleado diferentes días en la playa y haciendo deporte. El TSJA determina, sin embargo, que tales indicios «no tienen entidad suficiente como para justificar el despido»
Marcos Gutiérrez