Los embalses de Eiras y Zamáns están ya el 84 % de su capacidad. El 26 de enero se registraron 120 litros por metro cuadrado
06 feb 2026 . Actualizado a las 22:30 h.En Vigo no para de llover. En lo que va del 2026, las precipitaciones tan solo han dado tregua a la ciudad durante dos jornadas: el 4 y el 18 de enero. El tren de borrascas que azotan al litoral Atlántico han marcado el parte meteorológico los otros 36 días del año. Así lo reflejan las estadísticas de Meteogalicia, que advierte que los suelos de la urbe todavía acumularán más y más litros de agua, al menos hasta el fin de semana, por la amenaza de Leonardo.
El día más lluvioso fue el 26 de enero con mucha diferencia sobre el resto. Cayeron 120 litros por metro cuadrado, según el registro de la estación del campus universitario. La borrasca Joseph dejó entonces cifras de récord en la mayor ciudad de Galicia y llegó a poner en alerta tanto los ríos de la ciudad, el Lagares y el Eifonso, como otros del área por el peligro de desbordamiento. El segundo día con mayores precipitaciones fue el 2 de febrero, ya con 59 litros por metro. Fue cuando se produjo una violenta granizada que sorprendió de madrugada a algunos conductores, al teñir de blanco carreteras.
La cantidad de agua caída en los últimos cuarenta días ha llevado a los topes el nivel de los embalses de Eiras y de Zamáns, que suministran a la ciudad y a localidades limítrofes. El primero se encuentra al 84,7 % de su capacidad (concentra más de 22 hectómetros cúbicos), según el último boletín de Augas de Galicia del 3 de febrero. Fornelos de Montes, el concello donde está la presa de Eiras y que es el lugar de Galicia donde más llueve históricamente, superó a Vigo el 26 de enero con 158,5 litros por metro cuadrado. La situación del embalse ha llevado a echar mano de los aliviaderos para evitar el colapso de la presa. La de Zamáns, por su parte, se encuentra al 83,6 %.
El informe que detalla la evolución de los recursos hídricos advierte que la de Baiona, que bebe del río Baíña, está ya al 100 %. Hace cuatro meses bajó al 28 % de su capacidad y Baiona pedía agua a Vigo.
Los frentes de borrascas, sin dar un respiro, convirtieron enero en el mes más lluvioso de la última década en la ciudad olívica, rozando los 450 litros por metro, según la estación del campus. La acumulación de agua y las rachas de viento han dejado un reguero de incidentes, desde desprendimientos de tierra a caídas de chapa, inundaciones de bajos, barcos refugiándose en la ría o cierre de paseos por seguridad.