La aparición de un águila ratonera con el virus nos recuerda que hay que extremar las precauciones
01 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.La semana pasada, la Xunta informó de la detección de un nuevo foco de gripe aviar en Vigo. La novedad, en este caso, es que el ave afectada no era una gaviota sino un águila ratonera que se envió al centro de recuperación de fauna silvestre. Confiamos en que hayan tenido cuidado y aplicado los protocolos, y no suceda lo que pasó hace dos años en Oleiros, donde el ingreso de un ave con gripe aviar en su centro provocó un contagio masivo obligando a sacrificar más de un centenar de aves de diversas especies protegidas.
La presencia de gripe aviar en Vigo no es una excepción, pues ya tuvimos doce brotes solo en el 2022.. En los últimos años también se identificaron brotes en Cangas, Moaña, Oia, etc. Nuestra amiga, la cepa H5N1 del virus, es extremadamente contagiosa y sigue activa, por lo que visto el panorama, y sin alarmar, resulta pertinente explicar las normas básicas de actuación en caso de tengamos alguna interacción con aves silvestres.
En primer lugar, no tocar nunca aves muertas o enfermas y lavarse bien las manos si se estuvo en contacto con aves o sus excrementos. Es una norma básica que se repite en todos los países con brotes de gripe aviar por un motivo: podemos contaminarnos las manos y desplazar el virus a otra parte. Si encuentran un ave silvestre muerta o con síntomas de enfermedad, el protocolo de actuación consiste en avisar a los agentes ambientales o llamar directamente al centro de recuperación de fauna silvestre (en el caso de Vigo y resto de la provincia, es el de Cerdedo-Cotobade, con el número 606 656 017). Como indica la Xunta de Galicia ·el serotipo vírico detectado (H5N1) ha demostrado un escaso carácter zoonótico (contagio a humanos), aunque por un principio básico de bioseguridad, se recomienda no manipular aves encontradas enfermas o muertas».
Precaución también con los perros: evitemos que husmeen o jueguen con restos de aves, y especialmente los gatos, que son muy susceptibles a la enfermedad (aún no se conoce exactamente el papel que tienen en su difusión).
Aunque nuestro entorno rural está cada vez más urbanizado, todavía sobreviven bastantes casas con sus correspondientes gallinas. Nada mejor que tenerlas en libertad, pero por su bien conviene mantenerlas confinadas para evitar el contacto con aves silvestres. Y si detectamos que algo no va bien (muertes súbitas, letargos, faltas de apetito), ponerse en contacto con el veterinario o con Medio Rural, que indicará si se trata de la enfermedad y hay que notificarla para evitar su expansión.
Por simple ley de probabilidades revisando la situación y los datos oficiales del resto de Europa, seguimos apostando por la gripe aviar como uno de los factores determinantes en el vertiginoso descenso en los últimos años —nada menos que el 92 % en las ilas Cíes — de la población de gaviota patiamarilla. Ayudaría mucho que se aplicasen los protocolos y se realizaran campañas de análisis exhaustivas y en los períodos de mayor actividad de la enfermedad, otoño e invierno en el archpiélago vigués, que fue la mayor colonia de esta especie en Galicia.
Es incomprensible que entre los aos 2022 y 2024 (a falta de los datos del año pasado) solamente se hicieran cinco analíticas en las Cíes mientras Galicia sigue por segundo año consecutivo ocupando el récord de brotes de gripe aviar en España, afectando de forma mayorítaria, precisamente, a la gaviota patiamarilla
La conclusión que podemos extraer es que la detección de nuevos focos de gripe aviar en en Vigo es un recordatorio que el virus sigue actuando. Hasta ahora no se ha producido un impacto directo en salud pública ni en la avicultura local, pero tratándose de un virus de alta patogenicidad debemos seguir extremando las precauciones e intensificar seriamente las analíticas y muestreos.