La Xunta aborda la reparación de la presa de Eiras

La Voz VIGO

VIGO

M.MORALEJO

El Gobierno gallego no descarta acudir al juzgado para reclamar responsabilidades al Concello de Vigo

24 dic 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

La Xunta de Galicia aseguró ayer que está avanzando en las obras de reparación de la presa de Eiras con el objetivo de asegurar el abastecimiento de agua a Vigo y a los municipios de su área metropolitana. Así lo confirmó este martes el director de Augas de Galicia, Roi Fernández, durante una visita a las instalaciones para supervisar la evolución de los trabajos iniciados a comienzos de mes.

Según explicó Fernández, la actuación —dotada con una inversión de cerca de 2,3 millones de euros— consiste en la sustitución de las cuatro válvulas de toma de agua, «dúas delas moi danadas», que regulan el caudal enviado a la estación de tratamiento de agua potable (ETAP) del Casal. Desde allí se abastece a más de 400.000 personas de los concellos de Vigo, Cangas, Moaña, Redondela, Soutomaior, O Porriño, Mos, Salceda de Caselas y Vilaboa. Además, se repondrán las bases de hormigón, se renovará todo el sistema de cables y se pondrán en servicio los equipos asociados.

Para garantizar el suministro durante las obras, ya está en construcción un sistema de bombeo provisional (bypass), imprescindible para vaciar y aislar la torre de toma de agua. Una vez operativo, se realizarán pruebas en las válvulas y compuertas, se vaciará el tanque de disipación para tomar medidas, se fabricarán escudos y se procederá al reemplazo de las válvulas.

El director de Augas de Galicia, Roi Fernández, visitó la presa de Eiras
El director de Augas de Galicia, Roi Fernández, visitó la presa de Eiras Xunta de Galicia

El director de Augas de Galicia señaló que la previsión es que el servicio quede restaurado sin riesgo en la próxima primavera. Recordó además que, aunque la presa es de titularidad autonómica, «o accionamento das válvulas é responsabilidade exclusiva municipal» en el marco de la concesión de abastecimiento.

En este sentido, Fernández incidió en que el Concello de Vigo «en ningún momento notificou a existencia de incidencias» en unos elementos cuyo deterioro podía comprometer el suministro, pese a que el personal municipal o concesionario los manipula diariamente y, por tanto, podía constatar su estado.

Según detalló, dos de las cuatro válvulas presentaban daños conocidos por el Concello y que aceleraron el riesgo de fallo en plena actividad, lo que podría haber derivado en interrupciones del servicio. Por este motivo, la Xunta recurrió a la vía de emergencia para acometer su reparación con la mayor rapidez posible.

Ante la gravedad de la situación, el Gobierno gallego se reserva la posibilidad de emprender en el futuro acciones para reclamar la responsabilidad del Concello por lo que considera una actuación «neglixente».