Ir a párkings, bodas y talleres serán excepciones para entrar en las zonas de bajas emisiones de Vigo

alejandro martínez m.a.p. VIGO / LA VOZVIGO / LA VOZ

VIGO

Cambios de señalizaciones en el entorno de la plaza de Compostela, en imagen de archivo
Cambios de señalizaciones en el entorno de la plaza de Compostela, en imagen de archivo M.MORALEJO

Para los autónomos, habrá un cupo de vehículos exentos de llevar etiquetas

24 nov 2025 . Actualizado a las 23:37 h.

La próxima puesta en marcha de Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) de Vigo es mucho más que un calendario de prohibiciones; es también un extenso catálogo de salvoconductos. El proyecto establece una batería de excepciones permanentes y temporales diseñadas para que la ciudad siga funcionando, permitiendo la circulación de vehículos antiguos o contaminantes siempre que cumplan una función específica o tengan un destino justificado.

La gran llave maestra para el conductor común, aquel que no reside en el centro pero acude a él por ocio o gestiones, serán los aparcamientos subterráneos. Los usuarios de parkings situados en el interior de las ZBE podrán acceder sin importar la etiqueta de su coche. Se realizará una verificación automática mediante la coordinación de los lectores de matrículas situados en las puertas de la zona restringida con los de las entradas de los propios aparcamientos.

Una lógica similar se aplicará a los clientes de establecementos hoteleros, a quienes se permitirá el paso tanto para el uso del párking privado como para la carga y descarga de equipaje en la puerta.

Los residentes empadronados en calles dentro del perímetro podrán acceder libremente, un derecho que se extiende a cualquier usuario que disponga de una plaza de garaje en el interior, ya sea en propiedad, alquiler o cualquier otro régimen jurídico acreditativo. El objetivo es no penalizar el acceso a la vivienda.

Pero el documento introduce matices muy relevantes para el tejido económico: los autónomos y empresarios con sede dentro de la zona tendrán un cupo de vehículos autorizados. De hecho, se incluye una cláusula específica que permitirá el acceso a autónomos y sociedades unipersonales en función del periodo de amortización de sus vehículos o, un detalle clave, del tiempo que les quede pendiente para la jubilación, evitando así inversiones forzosas en flotas nuevas al final de la vida laboral.

La lista de vehículos autorizados «en todo momento» cubre todo el espectro de servicios públicos y privados esenciales. Podrán circular sin restriccione taxis y VTC, los servicios de emergencias, vehículos de servicios municipales (basura, alumbrado), coches fúnebres y de autoescuelas. El expediente también protege específicamente a los vehículos históricos y añade una categoría en auge: los vehículos destinados al reparto de comida a domicilio, que podrán operar sin trabas. Asimismo, se garantiza la movilidad inclusiva permitiendo el paso a cualquier vehículo de personas con movilidad reducida, independientemente de si es conducido por el titular de la tarjeta o por un acompañante.

El acceso a talleres mecánicos para reparaciones está garantizado, así como la entrada de vehículos imprescindibles para ceremonias civiles o religiosas. Para los profesionales de las reformas, mudanzas, fontanería o pintura, se habilita el acceso para la prestación de servicios puntuales. En cuanto a la logística comercial, la carga y descarga de mercancías se armoniza con el modelo del Casco Vello, limitándose a la franja horaria de 8 a 11 de la mañana.

El listado se cierra con una cláusula de sentido común: se permite el acceso ante cualquier necesidad privada de carácter urgente e inaplazable, asegurando que ninguna emergencia se vea bloqueada por una cuestión de etiquetas ambientales.

El Centro Tecnológico de Automoción de Galicia (CTAG) cerró ayer el acuerdo con los sindicatos para aplicar un ERE y un ERTE. La decisión contempla la salida de 96 trabajadores y la suspensión temporal de empleo durante un máximo de 80 días, cifras inferiores a las previstas inicialmente. La dirección subraya que la medida responde a la necesidad de «garantizar la sostenibilidad de la actividad en un momento especialmente complejo para el sector de la automoción». Tras semanas de negociación, se optó por un ajuste que permita reducir costes estructurales para mantener la viabilidad del centro y asegurar la continuidad de proyectos de I+D, considerados estratégicos para Galicia y para el sector.

El acuerdo incorpora mecanismos para suavizar las consecuencias de los despidos, señalan desde el centro tecnologico. Se aplicarán la doble voluntariedad en las salidas, complementos económicos asociados a los expedientes y la garantía de que las suspensiones de empleo por ERTE no superen los 80 días. La empresa se reivindica: «CTAG sigue siendo un proyecto estratégico, sólido y con futuro». Pese al ajuste, la dirección, insiste en el compromiso de impulsar nuevos proyectos de investigación y desarrollo de alto nivel y acelerar los que tiene en marcha. La entidad se muestra agradecida por la «responsabilidad y profesionalidad» de la plantilla.