Fortaleza-Vigo: la ruta semanal con más riesgo de importar cocaína por el puerto de Vigo

Javier Romero Doniz
JAVIER ROMERO VIGO / LA VOZ

VIGO

De cerca. El último contenedor requisado, en julio, se dejó salir del puerto de Vigo, seguido por agentes de Vigilancia Aduanera tras constatar que entre la arena de gato había cocaína oculta. El contenedor procedía de Brasil y la mercancía legal que transportaba servía de pantalla para ocultar la cocaína.
De cerca. El último contenedor requisado, en julio, se dejó salir del puerto de Vigo, seguido por agentes de Vigilancia Aduanera tras constatar que entre la arena de gato había cocaína oculta. El contenedor procedía de Brasil y la mercancía legal que transportaba servía de pantalla para ocultar la cocaína. Vigilancia Aduanera

Un buque que viaja directo desde la ciudad de Brasil cada siete días hasta Guixar implica una intensa vigilancia por el alto riesgo de incluir esta droga en contenedores

27 jul 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

Cualquier contenedor procedente de Brasil acarrea una vigilancia especial en el puerto de Vigo. Conlleva un riesgo por las altas posibilidades que existen de esconder cocaína en su interior camuflada entre mercancía legal. Incluso oculta en la parte exterior del casco de cualquier portacontenedor que zarpase desde sus costas. El riesgo que implican los contenedores llegados de Brasil se basa en que este país, a ojos del Servicio de Vigilancia Aduanera, es el que más apuesta por el principal puerto de las Rías Baixas para recepcionar alijos de cocaína.

Puja por este insano podio con Ecuador, con la diferencia de que Brasil tiene una ruta directa con Vigo que implica la llegada de un barco a la semana procedente de Fortaleza. Principalmente cargado de fruta, y que obliga a emplear todos los recursos disponibles para escudriñar cada recoveco de cada contenedor, sus mercancías, investigar a las empresas que envían y recepcionan los contenedores o a las navieras que los transportan.

El último episodio se vivió este mes con la aprehensión de 400 kilos ocultos en arena de gato. Activó las alarmas que la empresa receptora en Portugal apenas tuviera actividad, ni una sede mercantil idónea para recepción 24 toneladas de arena para felinos. Las sospechas se convirtieron en pruebas: «Lo dejamos pasar para hacerle el seguimiento en colaboración con la policía de Portugal. El destino del contenedor era allí, pasó una aduana en Oporto y comprobamos que la recepción la hacían dos hombres. Fue entonces cuando se arrestaron», explica Jaime Gayá, responsable regional de Aduanas en Galicia. Ambos portugueses acabaron en prisión provisional, y no ha sido posible, al menos por ahora, llegar a sus mandamases.

Decomisos como este responden a un trabajo previo, de despacho y a pie de dársena con la tecnología disponible. El buque semanal que llega de Fortaleza implica un trabajo extra. «Siempre se realizan inspecciones aleatorias, y otras veces manejamos alertas concretas. La arena de gato del último alijo es un ejemplo porque no es normal que llegue eso procedente de Brasil. Lo normal es la fruta, que es el caso de los contenedores que llegan una vez a la semana desde Fortaleza. Es la única ruta directa con Vigo de ese país, así que el riesgo es elevado. Siempre se inspeccionan los contenedores. Existe el riesgo de que venga con gancho ciego [en el puerto de origen se introduce la cocaína sin que nadie se entere] o entre los productos que se envían».

Entre 20 y 40 al día

Vigilancia Aduanera inspecciona entre 20 y 40 contenedores al día en el puerto de Vigo. Se utiliza el radar en forma de arco que cubre toda la superficie de cada contenedor. En una pantalla figura cada mercancía y si se oculta algo. Implica tener ojos dentro del contenedor sin necesidad de inspeccionarlo en persona, que demoraría mucho tiempo y ralentiza el flujo comercial del puerto. A mayores, la furgoneta, apodada «medusa», que se pega a los contenedores y los barre en movimiento. No es tan preciso, pero es más rápido, aclaran en Vigilancia Aduanera.

Más allá de los contenedores descargados en Vigo procedentes de Fortaleza, existe el riesgo de las rutas indirectas que acaban pasando también por Guixar. Las procedentes de Sudamérica o Centroamérica pasan casi siempre por Algeciras antes de arribar en el puerto con más ajetreo de Galicia. «Hablamos de numerosos países que son de riesgo: Colombia, Ecuador, Panamá, o África... Controlar todo eso es más complejo porque son demasiados y existe la circunstancia de que pueden descargar en Vigo el contenedor contaminado o no. Lo importante es no ser predecible», explica Jaime Gayá.

Las cifras de decomisos evidencian que Vigo, desde el 2022, tiene un problema con el envío de cocaína. Lo único seguro es que pese a los decomisos regulares que se hacen cada año desde entonces, los proveedores de cocaína en Sudamérica siguen apostando por este puerto para violar la frontera española con su producto. La mejor prueba de que logran introducir mucho más de lo que pierden.