Una historia que no se puede olvidar

La Voz

VIGO

Oscar Vázquez

La asociación Érguete conmemora con esta exposición sus 40 años de lucha contra el narcotráfico

02 jun 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

El Marco ofrece hasta el domingo la posibilidad de ver la exposición Érguete. A pegada das nais. Un berro que cambiou a sociedade, un proyecto con el que la asociación conmemora su cuadragésimo aniversario.

Fue en 1985 cuando un grupo de madres unidas por un vínculo común, la drogodependencia de alguno de sus hijos, salieron a la calle para defenderse de la plaga que estaba afectado y matando a sus hijos. Estas mujeres no dudaron en señalar a los narcotraficantes, pero también lucharon para ganar derechos para las personas con problemas de adicciones y agitaron la sociedad de su momento para que actuase frente al enorme problema que mostraba. Su acción decidida y valiente marcó un antes y un después en la lucha contra el narcotráfico y quienes se lucraban con su propio dolor.

Ahora, pasadas cuatro décadas, esta exposición quiere recordar a estas madres y mostrar la importancia de su huella en Vigo, en Galicia y en todo el Estado. Junto a una selección de materiales gráficos, objetos y documentación procedentes del archivo y hemeroteca de la Asociación Érguete, la muestra incluye obras de artistas contemporáneas que dan forma a un contexto político y social desde una diversidad de lenguajes y soportes.

La exposición ofrece obras de Eugènia Balcells, Cecilia Barriga, Javier Codesal, Maribel Domènech, Jana Leo, Elvira Martínez Villa, Alejandra Pombo Su, Bea Rey, Paula Santomé, Anna Turbau y Ana Vieira.

Se podrá ver este homenaje hasta el domingo 8 de junio, de martes a sábados de 11.00 a 14.30 y de 17.00 a 21.00 horas, y el domingos, de 11.00 a 14.30 horas.

En el mismo espacio se puede ver una exposición dedicada a Alfonso Galván (Madrid, 1945) hasta el 7 de septiembre. Explican desde el Marco que Alfonso Galván es un artista muy personal, creador de un mundo marcado por la síntesis entre el rigor de su entrega, el conocimiento de lo que quiere contar, el dominio de cómo contarlo y una fantasía desbordante. Una imagen vista o un recuerdo son detonantes del arranque de un proceso creativo en el que el tiempo se detiene, porque la imagen crece muy lenta, ajena al ritmo exterior.

La muestra que acoge el Marco establece dos atmósferas, una dominada por la presencia de animales en escenas densas, cerradas, de fuerte contenido ficcional, y otra, en apariencia más lírica, con paisajes abiertos y referencias orientalistas.