El palista tudense, en su mejor momento tras sopesar la retirada, añade el título europeo en C1 al mundial, que espera revalidar
18 jul 2023 . Actualizado a las 05:00 h.Año 2021, Manu Garrido Barbosa (Tui, 1988) se queda fuera del Campeonato del Mundo y sopesa su retirada. Año 2023, gana el título continental y completa el círculo después de llevarse un año antes un Mundial que espera revalidar en siete semanas. Dos años mágicos que han cambiado por completo la perspectiva de quien lleva toda una vida compartiendo la exigencia de la canoa (en la modalidad de C1 maratón) con la atención a su restaurante en Tui, un trajín al que, con los resultados en la mano, no le piensa poner fin por el momento.
El Europeo era el título que le faltaba en sus vitrinas. «Nunca había sido campeón de Europa absoluto. El año pasado había sido campeón del mundo por primera vez, me faltaba este titulo y cayó ahora», comenta Manu. Fue en una prueba de 26,8 kilómetros que dominó de principio a fin. «La verdad es que llegaba con buenas sensaciones, con bastante tacto en el agua, y luego, en la regata, todo fue bien. Apreté desde el principio, puse un ritmo alto y desde la segunda vuelta ya me fui solo y se hizo cómoda». Tanto, que entró en la línea de meta muy en solitario.
¿Qué cambió en Manu para firmar sus mayores gestas superada la treintena? El tudense habla de estabilidad y de organización. «No sé bien la explicación, pero lo cierto es que estos dos últimos años todo acompaña a mejor y los resultados están siendo espectaculares. Igual la situación personal está más estabilizada que me permite una adaptación y una concentración mejor a los entrenamientos y eso me puede llevar a tener mis mejores resultados», comenta.
Porque Manu Garrido no puede considerarse un palista de maduración tardía, sino todo lo contrario. Brilló desde las categorías base y en edad sub-23 se colgó tres veces la medalla de Campeón del Mundo. A la par que comenzaba a destacar, montó su propio negocio de restauración en Tui y a día de hoy dirige a 17 profesionales. «Tengo un equipo grande y parece que está todo bien encauzado y que me da mejor para los entrenamientos», apunta vinculando sus dos mundos y dejando claro que no va a sacrificar ninguno de ellos. «Eso siempre fue a la par», dice.
Entre la claves para esta ola de éxitos también está la confianza. Un triunfo no llama a otro triunfo, pero ayuda. «Al ganar una vez ves que puedes hacerlo más veces y te da confianza. Eso te permite arriesgar más a la hora de intentarlo», reconoce.
Por eso, en su mente ya está revalidar el título de campeón del Mundo en la cita que en siete semanas se disputará en Dinamarca. «Es el objetivo principal de la temporada y saldremos a buscar el oro», descubriendo que su mejor punto de forma de la temporada todavía está por llegar. «Llegué bien al Europeo, pero al Mundial puede llegar mejor. No creo que en Croacia estuviese en mi mejor momento de forma». La ambición de quien fue capaz de cerrar un círculo perfecto después de ver la retirada muy de cerca.