Cuando la isla de Toralla se libró de un nuevo edificio de nueve alturas

Jorge Lamas Dono
jorge lamas VIGO / LA VOZ

VIGO

GUSTAVO RIVAS

El Tribunal Supremo desestimó la construcción en 1978

23 jun 2021 . Actualizado a las 01:00 h.

Hasta 1969, la isla de Toralla era un bello espacio natural que había mantenido casi totalmente su aspecto original a pesar de que la presencia humana allí se remonta a casi tres mil años antes. Fue un castro, antes de la llegada de los romanos, en el que se realizaron intercambios comerciales con los fenicios. Por lo menos es lo que dicen los arqueólogos que estudiaron el lugar.

Siglos después, cuando funcionaba la villa romana de la parte continental de Toralla, añaden los arqueólogos que fue empleada como cementerio. Cumplía todos los requisitos sanitarios e incluso ideológicos, ya que seguramente alguien emulaba a Caronte en el traslado en barca de los fallecidos, quién sabe si con una moneda en la boca.

Después llegó la propiedad de la Iglesia para hacerse cargo de las virtudes isleñas hasta que se produjo la desamortización de Mendizábal, ya en los años treinta del siglo XIX. Entre los propietarios que tuvo el lugar se encuentra Martín Echegaray, en cuya casa se concertó la creación de la compañía que asumiría la puesta en marcha en Vigo del tranvía.