«Era el partido que necesitaba»

m. v. f. VIGO / LA VOZ

VIGO

Oscar Vázquez

Menduíña, en un curso con altibajos como su equipo, marcó tres goles decisivos del Cangas

26 mar 2019 . Actualizado a las 05:00 h.

Adrián Menduíña juega a día de hoy al lado de algunos de sus ídolos de infancia. Canterano del Cangas, veía desde la grada a Muratovic o Soliño mientras daba sus primeros pasos en la base. Ahora disfruta (y sufre) en Asobal, donde el pasado fin de semana logró tres goles decisivos en la recta final para una victoria ante el Sinfín que es oro puro para los de Magí Serra.

Pero si la temporada del Cangas tampoco este año está siendo fácil, el camino de Menduíña menos. Tras ir quemando etapas en la base, el salto del filial al primer equipo se le resistía, y por eso hace tres años cambió de aires para coger experiencia antes de instalarse en la élite por fin la pasada campaña. «Entrenaba con el primer equipo, pero no tenía ficha y parecía que la oportunidad nunca llegaba», dice sobre su época en el filial, el Luceros, y su salto al Cisne.

Admite que en ese momento en su cabeza pesaba la idea de volver, pero no solo dependía de él y no sabía si sería posible. «Siempre lo tienes en mente, pero me fui para seguir evolucionando y probar otra categoría distinta a Primera Nacional como era la División de Honor Plata», recuerda. Las cosas fueron bien, el Cangas no le quitó ojo y solo un verano más tarde le ofreció volver a casa. «No me lo pensé. Era un sueño cumplido», recalca.

En este tiempo, tanto en lo individual como en lo colectivo ha habido de todo. «También a nivel personal está siendo una temporada de altibajos, con momentos buenos y otros en los que las cosas no acaban de salir», analiza los últimos meses. Por eso considera que el partido del sábado les va a servir tanto a él como al equipo para coger confianza. «Siento que necesitaba un partido como este, en el que de alguna manera poder servir de apoyo para el equipo. Creo que me va a venir muy bien», destaca.

Miedo al desenlace

Menduíña recalca que los finales de partido estaban siendo un auténtico quebradero de cabeza para el equipo de Magí Serra este curso por lo que el hecho de que frente al Sinfín la balanza se decantara de su lado tiene un significado especial. «Hemos tenido muchos desenlaces de tira y afloja en los que no conseguíamos ganar y sí que notas la tensión en ese tramo final». Porque aunque con el gol de su compañero David Chapela que ponía el 27-25 podía parecer que estaba hecho, hubo una roja y una jugada de siete metros y «en balonmano quince segundos son un mundo y puede pasar cualquier cosa», sostiene.

Lo que pasó en esta ocasión es que los dos puntos se quedaron en casa y les dejan en una situación relativamente más relajada. «Era fundamental ganar este partido, sobre todo si tenemos en cuenta el calendario que nos espera ahora. En casa vienen varios rivales de arriba no siendo el Teucro y rascar ante equipos como La Rioja o Ademar va a ser muy complicado», advierte el canterano.

Menduíña asegura que después de año y medio con Magí Serra al frente, desde que sustituyó a Pillo mediada la pasada campaña, el equipo ya está a lo que quiere el preparador catalán. «Hemos asimilado el modelo, ya estamos adaptados a lo que quiere y empieza a verse en la pista», señala. Cree que especialmente a nivel defensivo la mejoría ha sido notable.

Tras vivir la experiencia del año pasado, de una salvación agónica, Menduíña no cree que eso le dé un plus. «En realidad lo vives de una manera bastante parecida», comenta. Aunque admite que tras este triunfo la situación es más relajada. «Si no ganábamos y puntuaba el Teucro la cosa se complicaba mucho, pero con estos dos puntos tenemos un poco más de margen». La pasada campaña, en cambio, a estas alturas estaban más abajo «y los puntos de la salvación se sumaron al final», compara.

Una deuda con la afición

Otro motivo por el que era importante ganar al Sinfín era para dar una alegría a una afición que siempre les apoya de manera incondicional. «Hacía cinco meses que no conseguíamos ganar en O Gatañal y le debíamos esta victoria a nuestra afición», subraya el jugador. Haber contribuido con sus goles hace que se sienta si cabe un poco más satisfecho. El objetivo está más cerca.