El Concello mantendrá el edificio del hotel Samil para usos turísticos

Juan Manuel Fuentes Galán
juanma fuentes VIGO / LA VOZ

VIGO

M. MORALEJO

Caballero apuesta por una reforma integral: «Arquitectónicamente es horrible»

30 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

A dos meses del final de una concesión de medio siglo, el gobierno municipal dio ayer una pista sustancial sobre el futuro de lo que hoy es el hotel Samil. Según explicó el alcalde, «estamos estudiando qué hacer. Puede ser otro edificio o reformar el actual ya que arquitectónicamente lo que hay es una calamidad». Con estas palabras, Caballero despejaba la incógnita de si el terreno que ocupa el edificio volverá a ser un espacio libre junto a la playa. La respuesta es negativa.

Hasta ahora, los responsables locales mantenían completo mutismo sobre lo que ocurrirá con esta pieza fundamental en un lugar tan sensible como Samil. Especialmente, tras la polémica que rodeó el mantenimiento del antiguo Jonathan en el paseo, actualmente reconvertido en Marina Cíes.

Lo que no tiene claro Caballero es cuál será el destino del inmueble reformado o, si se optara por el derribo, el que pudiera construirse. «Estamos dándole vueltas ya que es una decisión de envergadura. Se trata de un lugar privilegiado que cuenta con inmensas posibilidades en el ámbito turístico. Además, es una decisión que se tomará para 40 años o los que sean en el supuesto de una nueva concesión».

A fin de evitar errores, el gobierno local quiere recurrir a una consultora para decidir el uso que le dará. «Nos lo estamos planteando a fondo ya que es un elemento capital en Samil. Hay diferentes posibilidades y buscaremos asesoramiento externo» con el fin de elegir la opción más adecuada.

En cualquier caso, existe una variable por deshojar ya que el alcalde no sabe todavía «si se optará por una gestión pública o bien por adjudicarlo en concesión a una empresa privada. No estoy ideologizado en este campo», bromeó el regidor mientras conversaba con los periodistas.

Respecto al edificio existente, su visión es tajante. «Se trata de una cosa horrible, pavorosa. Por eso estamos considerando si se realiza una transformación importante. Tenemos que tener en cuenta el retorno económico para que compense si se adjudica a un inversor. No descartamos una gran transformación», concluyó.

En las filas de la oposición se guarda silencio a la espera de que el gobierno mueva ficha. Aunque en dos meses finaliza la concesión, la decisión no tiene por qué ser inmediata. Como instalación hotelera, el recinto lleva varios años en caída una vez que sus titulares decidieron abrirlo solo varios meses al año. Se sabe que en el campo del PP son partidarios de mantener el edificio, con cambios, más o menos como el PSOE, mientras la Marea apuesta por su eliminación para ganar espacio público.

Una herencia del desarrollismo que estuvo a punto de ser la sede de un casino

El hotel Samil fue construido en los años finales de la década de los años sesenta, un tiempo especialmente negro en el campo del urbanismo. Las fotografías de época constatan que el edificio fue levantado cuando la playa era todavía un recinto virgen, sin paseo ni chiringuitos ni tampoco las instalaciones deportivas de la desembocadura del Lagares.

Durante muchos años, el hotel Samil fue un recinto puntero en el plano turístico local y también una sede relevante en el campo de las actividades de ocio y sociales en la ciudad. Sin embargo, el paso del tiempo fue haciendo evidentes sus deficiencias urbanísticas y los daños que iba sufriendo un edificio que no recibía el mantenimiento y la inversión precisa.

En los primeros años de este siglo se sucedieron propuestas para recuperarlo. Se negoció el traslado del casino de A Toxa al hotel por parte de la empresa HLG, que O Grove vetó con éxito, y la sociedad Cirsa pidió permiso para instalar allí el segundo casino provincial, también sin suerte. En el 2007, el hostelero José Manuel Barbosa estudió renovarlo con 9 millones de euros, pero tampoco salió adelante.