En su primer año como apertura, el vigués se ha colado entre el top cinco de jugadores con más ensayos
26 dic 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Al Universidade Vigo Rugby esta temporada le tocó adaptarse a una nueva realidad. Bajar de categoría y quedarse sin casi todos los extranjeros obligó a Norm Maxwell a hacer cambios en el equipo. Una de las decisiones del ex All Black fue cambiar de puesto a Adolfo Rodríguez Uruburo (Vigo, 1991). Tras cinco años y medio como zaguero, le confió el puesto de apertura, una encomienda cargada de responsabilidad de la que el vigués está saliendo más que victorioso. Porque sin hacer mucho ruido, Uru se ha colado entre los cinco jugadores que más ensayos firman en la categoría, con nueve.
«Sempre xoguei como zagueiro, é a posición que máis me gusta, pero como ao principio non había quen xogase como apertura, tocoume. Tiven que facer unha reconversión rápida, pero saíu ben. Axúdanme moito os compañeiros e o adestrador», cuenta el jugador. A pesar del altísimo rendimiento que está ofreciendo en su nuevo puesto, Adolfo asegura que le cuesta: «É un posto moi difícil porque é o que dirixe ao equipo, pero todos me deron confianza». El hecho de que ahora alterne de vez en cuando con Joaquín Maguna, apertura natural, convierte en más amena su nueva responsabilidad.
Cuando Rodríguez Uruburo, licenciado en INEF, echa la vista atrás, se detecta fácilmente que es un apasionado del deporte. «Doulle bastante prioridade. Pasei por un montón de disciplinas, dende fútbol sala, fútbol, ou baloncesto a calquera deporte que había pola rúa». Sin embargo, fue en el rugbi donde encontró su auténtica pasión. Tenía 19 años cuando se encontró con el oval. «Comecei en segundo ano de xuvenís e á tempada seguinte xa adestraba co primeiro equipo».
El Vigo Rugby detectó cualidades en el jugador y en su segundo año ya entrenaba con el primer equipo y alternaba partidos con el filial. «David Monreal amosou moita confianza e fíxime saber que cando todos son mellores ca ti, non che queda outra que seguir adestrando e adestrando, así que collín o ritmo rápido», cuenta. Ese trabajo constante es el que ha convertido a Adolfo en una figura clave en el Vigo, en donde ha encontrado más que un equipo.
Tras el descenso del conjunto vigués a Honor B el pasado verano, el Quesos Entrepinares dejó entrever que le gustaría hacerle una prueba. Sin embargo, Adolfo ni se lo pensó. «Eu estou contento xogando aquí e non penso en irme fóra. Se marcho, non será para irme a outro club en España, será para ir ao extranxeiro a xogar ao meu nivel e a desfrutar sobre todo da experiencia, non para tentar subir de categoría». Porque lo que más valora Uru de su deporte son sus valores. «O rugbi é unha cultura distinta, todo o mundo respecta os mesmos códigos, hai un compañeirismo incrible».
Sobre competir en B, recuerda que a veces un paso atrás sirve para coger impulso. Cuenta que disfruta con los partidos más igualados y hace suya la idea del club. «Queremos desfrutar como equipo, afianzarnos na categoría e ir medrando pouco a pouco, sen nengunha prisa nin obxectivos a curto prazo». Y su reto particular sigue el mismo camino: «Só quero seguir desfrutando do que me gusta, que é xogar ao rugbi».