Sharon lo soluciona

VIGO

Al planeta lo que le hace falta es que haya muchas Sharon Jones esparcidas aquí y allá. Al mundo del espectáculo tampoco le vendría mal que se dieran estrellas como la que pasó por Vigo este sábado para paliar la crisis que sufre el sector del espectáculo, que con tanto indie lánguido y llorica no hay quien se anime a pasar por caja.

Y al Auditorio Mar de Vigo también le iría de lujo si cada semana pudiese ofrecer al público local un concierto de semejante nivel (y por menos dinero de lo que cuesta salir a cenar).

Le viene muy bien al palacio de congresos el llenazo que logró la cantante norteamericana junto a The Dap Kings. Con gente tan buena como Sharon Jones, que parece la reencarnación de James Brown, un prodigio de voz, pero sobre todo de energía, talento y fuerza, no se notan las tremendas deficiencias que siguen teniendo estas instalaciones. Por ejemplo, la ausencia de calefacción. Problema subsanado gracias al calor humano. Con más de mil espectadores juntos y bailando, ya no pasas frío.

Lo que es más grave, la pésima acústica del auditorio, también fue solventado esta vez gracias al carisma de una estrella que hace que te olvides de que el sonido no es perfecto, ni mucho menos.

El aforo completo demuestra que aunque haya crisis, la gente se estira con lo que vale la pena.

Lo que la vocalista de Georgia no puede arreglar es que los aledaños del Mar de Vigo sigan siendo tan desoladores como desde su apertura.

Ella no lo puede solucionar todo. Ahora, si sale y se da un vuelta por allí, seguro que hasta echaría unas parrafadas con las prostitutas que buscan clientela por los tétricos alrededores.

O si esperase unas horas más, se tomaría un aguardiente con los trabajadores de la lonja en alguno de los bares de la zona. Tan contenta.

begona.sotelino@lavoz.es