La reunión celebrada ayer a las tres de la tarde en el Hospital Meixoeiro sí sirvió para aclarar algunas de las dudas que tenía el personal. Por ejemplo, según relataron los representantes de la dirección al personal de enfermería, se ha decidido que, si después de tratar a un ingresado por posible ébola en la unidad de aislamiento la enfermera o auxiliar se está quitando el traje de protección y se roza la cara con un guante -lo que se sospecha que sucedió en Madrid, según el relato de Teresa Romero-, esa profesional quedaría ingresada en el hospital. Después sería necesario hacerle la prueba del ébola para confirmarlo o bien descartarlo.
También se ha determinado que las enfermeras que en un primer momento asistan a un paciente aislado por sospecha de ébola no se incorporarán a su trabajo en la uci cuando hayan acabado su turno. La unidad de intensivos es un lugar donde los pacientes están muy graves. Probablemente, la profesional seguirá ocupándose del posible caso de ébola, y no volverá a la uci hasta que se descarte que se ha contagiado del virus del ébola.
Comisión de infecciones
Comisiones Obreras recuerda que la comisión de infección y patología antimicrobiana no se ha reunido en ningún momento de este año y que sigue sin existir un servicio de infecciosos. Todo ello, deja al Chuvi con menos armas para combatir el ébola y para ser hospital de referencia en Galicia, según el sindicato.