La falta de higiene hizo que padezcan sarna y otras dolencias en la piel
09 may 2014 . Actualizado a las 07:00 h.Piojos, pulgas, garrapatas y una larga lista de parásitos es la compañía con la que han llegado los animales rescatados por el Seprona de la perrera ilegal de Gondomar. Los canes fueron trasladados por orden judicial al centro de acogida de Armenteira, Meis, dependiente de la Diputación de Pontevedra, donde el servicio veterinario se ha hecho cargo de los quince perros. A todos ellos se les ha detectado una parasitosis «exagerada», según los especialistas que los atendieron, debido a la falta de higiene y a las condiciones en las que se encontraban en las instalaciones, rodeados de excrementos, restos de comida y cadáveres de otros perros.
Según explican desde el centro, entre los animales hay siete machos y ocho hembras y entre ellos hay algunos de edad avanzada. Al menos uno supera los diez años y otros dos rondan los ocho. Pese a que no se les ha detectado una situación de desnutrición severa, sí se les ha localizado todo tipo de parásitos externos, visibles ya en una primera revisión, y están pendientes de las pruebas analíticas para conocer las infecciones o problemas internos que podrían padecer. Entre otras dolencias, algunos de ellos padecen sarna en estado avanzado y presumiblemente estará presente en todos. «Ao beber todos da mesma auga e compartir espazo é normal que se contaxien. Os tratamentos antiparásitos teñen que ser periódicos», explica el veterinario que ha revisado los canes. En el caso de la perra Paulina, casi albina, la sarna está tan avanzada que ha generado una dermatitis.
Todos ellos recibirán tratamientos antiparasitarios correspondientes y en función de su estado de salud recibirán las correspondientes vacunas. «A nosa intención é que, en canto rematen as xestións xudiciais, solicitemos que nos permitan cedelos ao colectivo que manifestou o seu interese en facerse cargo deles», apuntan desde Armenteira, donde guardan en la actualidad 450 perros y tienen una media de adopciones de tres diarias desde que iniciaron la campaña promocional.
Desde la protectora de la Diputación que expresó su interés en cuidar de los animales, explicaron ayer que habían recibido una oleada de solidaridad para ofrecerse a cuidar y acoger a los quince perros. Su intención es buscarles un hogar donde todos ellos puedan disfrutar de una vida digna. Al menos cinco de ellos son cachorros que rondan el año y todavía están pendientes de confirmar si una de las hembras del grupo de adultos espera una nueva camada, para la que también habría que buscar familias adoptantes.