El director del Instituto de Geología Parga Pondal explica que el nivel del mar estaba unos 60 metros más bajo hace «solo» 15.000 años, aunque en algunos momentos llegó a estar hasta 120 metros por debajo. La cara oriental de las islas estaba casi toda cubierta de arena. «Las playas ahora ya no crecen, la erosión del viento es continua y se lleva la arena al mar», señala Juan Ramón Vidal. La vegetación impide que el deterioro de las dunas sea mayor («sin ella yo creo que Rodas desaparecería en menos de cincuenta años»), pero el peligro sigue siendo enorme por la acción de cada temporal y porque «lo que no destruye el mar lo destruye el viento». Esa acción es lo que hace que la laguna que hay entre las islas sea cada vez más pequeña. Señala que lo que se está viviendo en las islas Cíes es el final de un proceso que se inició hace 30.000 años y que tiene que ver con el cambio climático. Revetir esa tendencia natural en el futuro no parece posible si no es a través de acciones artificiales en la joya del parque nacional.
Vidal dirige en A Coruña el Instituto Universitario de Geología Isidro Parga Pondal.