20 jun 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

En Vigo hay un drama social en marcha. Tres datos.

En los últimos quince años esta ciudad ha perdido 30.000 personas menores de treinta años. Sí, ha leído bien, son 30.000 personas, según los datos oficiales. Los jóvenes se marchan de Vigo porque no hay trabajo. Emigran. ¿Cómo no van a emigrar si la mitad de los menores de treinta años que tenían trabajo hace cinco años ya no lo tienen? En Vigo hay 106.000 jóvenes que no trabajan.

No, no hay trabajo. 35.000 jichos y jichas están en el paro. Esas son las cifras oficiales, pero ya sabemos que la Administración nos miente y que no cuenta como parados a toda la tropa que están haciendo cursos de formación. O sea, son más. De vez en cuando llega un mes en que el desempleo baja en no sé, 80, 100, 150 personas, y casi vamos a bañarnos a la plaza de América. Pero sigue habiendo 15.000 vigueses que no cobran ninguna prestación por desempleo.

¿Cómo no va a haber paro? Hace pocos años, cuando se hablaba del sector naval, toda España doblaba el cuello para mirar a Vigo. Pues bien, en cuatro años 10.000 personas se han quedado en la calle. A mí me cuesta imaginarme qué son 10.000 personas, así que me he ido al INE y he comprobado que hay 254 municipios en Galicia -con sus alcaldes, sus concejales, sus estructuras y, seguramente, hasta su bandera- que tienen menos de 10.000 habitantes. Y cuando 10.000 tipos dejan de consumir, de atraer a gente de otros lugares para que contraten o incluso se marchan porque tienen que dar de comer a sus familias, el drama social está hecho.

Así es como se genera la pobreza: gracias a las decisiones de los Rajoys y Montoros de turno, y a la falta de respuesta de los Feijoos y Caballeros.

Pero, si quieren, hablamos de Peinador, que es más importante.

angel.paniagua@lavoz.es