La procesionaria invade Samil

Begoña Rodríguez Sotelino
B. R. SOTELINO VIGO / LA VOZ

VIGO

M. MORALEJO

El Concello ensaya un nuevo método contra la plaga de orugas que ataca a los pinos

16 mar 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

La procesionaria del pino es una plaga que está muy extendida por los países mediterráneos y en Vigo hace estragos desde hace años, especialmente en O Castro y en Samil. El Concello lleva más de un lustro combatiendo este insecto que no solo daña los árboles, pero su expansión es imparable. El problema añadido es que puede producir reacciones alérgicas en humanos y tener graves consecuencias para las mascotas.

En Samil, técnicos de la concesionaria municipal Cespa comenzaron ayer a probar un método contra la plaga. Los operarios colocan una especie de embudo plástico en el tronco de los árboles -como los collares isabelinos que les ponen a los perros cuando los operan de las orejas- que atrapa a las peligrosas orugas cuando bajan en procesión.

Los trabajadores, vestidos como científicos de la NASA en una misión de riesgo nuclear, procedieron a instalar esta nueva trampa en el pinar del arenal vigués que, al igual que O Castro, está infestado con este insecto. Vecinos del céntrico parque vigués han alertado de que siguen viendo muchas bolsas de procesionaria en los pinos, pero desde el Concello explican que el proceso aún no ha finalizado y que continúan retirándolos.

Tradicionalmente, la campaña para combatir la procesionaria se desarrolla en varias fases. Como medida preventiva, de abril a julio se colocan trampas de feromonas sexuales para atraer a los machos y evitar la fecundación de las hembras. Durante los dos meses siguientes se fumigan las copas de los pinos con insecticida. La tercera fase es la constatación de que los métodos anteriores no han logrado acabar con ellas.

Hace dos meses arrancaron en O Castro los trabajos más visibles para luchar contra esta devastadora oruga. El insecto, en su fase primaria, construye unos nidos muy característicos y fácilmente identificables a simple vista, son como grandes bolas blancas de pelusa que se sitúan en las ramas. Es donde se refugian para pasar el invierno. Los operarios de Parques y Jardines realizaron una primera actuación tratando de eliminar estas bolsas que cortan y luego incineran. Para ello utilizan una grúa que les permite llegar a las copas de los pinos. O a casi todas. Todavía hay muchas bolas blancas a las que las máquinas no llegan. La intervención de Samil es distinta.

Desde febrero a principios de abril, las orugas que anidan en las ramas en una especie de bolsas descienden en fila al suelo, de ahí el nombre de procesionaria; se entierran, se convierten en crisálidas dentro de un capullo y de ellas surgen en verano las mariposas que se aparearán dando comienzo a un nuevo ciclo.

Antón Lois, del colectivo ecologista Amigos da Terra, advierte que, como produce por una ruptura del equilibrio ecológico, «nada mejor que restaurarlo». Pide abandonar los monocultivos, reforestar con especies autóctonas y potenciar «el retorno de las aves insectívoras».

Los operarios colocaron ayer una especie de embudo plástico en el tronco

El arenal vigués, al igual que O Castro, está infestado con

este insecto