La instalación temática de Castrelos solo tiene atracciones de feria
18 mar 2012 . Actualizado a las 07:06 h.Año y medio después de su anuncio, el parque temático de Castrelos, también llamado Parque Pirata, no ha dado señales de vida, pese a que debería de estar funcionando desde mayo del 2011. En su lugar, lo único que aparece en la entrada principal del recinto es media docena de atracciones de feria cerradas durante la mayor parte de
la semana.
Colocadas como caídas del cielo, todas las casetas pertenecen a la misma empresa y en una de ellas se informa de que permanecerán en ese lugar hasta el 15 de enero. En otro apartado los responsables explican que las atracciones solo funcionan sábados, domingos y festivos. Ni siquiera estos días permanecen abiertas de forma continua, como se pudo comprobar el domingo.
De momento, lo único que ha puesto el Concello en la supuesta ubicación del parque temático es un inmenso cartel de Alcaldía colocado estratégicamente delante de los juegos hinchables y de otro panel olvidado sobre la inversión del Plan E.
La oferta parece no resultar muy atractiva, a juzgar por los usuarios existentes el domingo por la mañana.
Nada que ver con la anunciada por el gobierno local el 3 de septiembre del 2010. En esa fecha desveló el secreto mejor guardado: la creación en Castrelos de un megaparque para niños y jóvenes. La inversión destinada era de un millón de euros y la superficie a ocupar, de 10.500 metros. De ellos, la mitad se destinaba a parque y el resto, a zona verde y caminos.
Funciones
Las funciones del parque temático no podían ser más variadas: juegos para la infancia y juventud, educación ambiental para todos los ciudadanos, integración de las personas con diferentes necesidades, y reclamo turístico medioambiental y patrimonial.
Por el contrario, lo único que pueden hacer por ahora los padres de las criaturas es comprarse unos churros en una de las casetas y apoquinar la entrada para que sus pequeños den una vuelta en los caballitos. Eso, pese a tratarse de un recinto declarado Bien de Interés Cultural, lo que debería suponer respeto y protección integral para todo el parque de Castrelos.