Trabajó en el restaurante Akelarre con Pedro Subijana
09 dic 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La cocina vasca es muy conocida por sus pinchos. Pero el cocinero gallego Carlos Gea Valenzuela (35 años) trata de conquistar el estómago de sus clientes con las tapas. También apuesta por la originalidad, además de añadirle algo exótico con sus productos. Trabaja en el restaurante Living (Álvaro Cunqueiro, 34).
-¿Dónde hizo los estudios de cocina?
-Fue hace más de diez años en el Centro Superior de Hostelería de Galicia, donde coincidí con la que hoy es mi esposa, Yolanda Díez, quien se encarga de la gerencia del negocio.
-¿Pasó por muchos fogones?
-Bastantes. Estuve en Francia, Inglaterra, Barcelona y Canarias, además de haber tenido la suerte de trabajar en el restaurante Akelarre de San Sebastián con Pedro Subijana, que cuenta con tres estrellas Michelin. Hace una cocina elaborada.
-¿Con quién se identifica?
-Me gusta mezclar la cocina elaborada con la tradicional.
-¿Qué ofrecen a sus clientes?
-Nuestra carta son entrepanes y tapas exóticas. Precisamente, esto último fue una idea de mi mujer para hacer algo distinto en la cocina. El precio medio por cubierto está entre 15 y 20 euros.
-¿Tienen mucha variedad?
-Preparamos hasta veinte tapas exóticas individuales. Y, en pizarras, para dos o cuatro personas. Tenemos, por ejemplo, el hummus libanés (un puré de garbanzos con ajo, limón, aceite de oliva y tallín). Cuesta 4,95 euros. Pero también hacemos fabadas y setas. Siempre hay productos de temporada.
-¿Y para Navidad?
-Para la cena hay tres menús muy originales, por 26, 30 y 36 euros. Uno de ellos lleva una ensalada crujiente de queso de cabra con nueces y arándanos.