Esperanza

La Voz

VIGO

No queda más remedio que ponerse las pilas. Es hora de dejar atrás los lamentos y empezar a trabajar. También al sector naval le llegaron los recortes y las rebajas fiscales por construir barcos serán menores. Pero eso le está ocurriendo a prácticamente todo el mundo. Es lo que hay. Ahora nuestros astilleros deben agarrarse a su buen hacer y demostrarle a los clientes que aquí tienen todas las garantías del mundo y que saldrán satisfechos.