Desde pequeña le ha gustado fisgonear en los aparatos. Lo suyo era vocación así que no tuvo dudas al elegir la carrera de Ingeniería Superior de Telecomunicaciones cuando llegó el momento. En sus años como universitaria, Natalia Fuentes siempre ha vivido en un piso de estudiantes. Para ella es la mejor opción, aunque en primero de carrera querría haber ido a la residencia del campus con una amiga. «Se pasaron las plazas así que no tuvimos más remedio que buscar un piso. Al final estuvimos en uno de cuatro habitaciones, las mismas que tiene el piso en el que estoy este año, en la zona de Peritos. «La convivencia a veces puede ser difícil cuando choca el carácter de uno con el de otro pero por lo general lo llevo muy bien», asegura. Este año convive con otras tres chicas de similares edades y en apenas unos días desde que se conocieron ya empezaron a hacer planes juntas. Además, «este año tengo un baño para mí sola, es genial», reconoce entusiasmada. El año pasado estuvo de Erasmus en Alemania. El primer semestre compartió apartamento con un compañero de la Universidad de Vigo. Para el segundo le esperaba un piso de unos 15 metros cuadrados con una cocina «enana». «Agradezco un montón que mi habitación sea grande», por la que paga 150 euros al mes.
A Estrada (Pontevedra)
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Ingeniería de Telecomunicaciones