La larga vida del Vila de Cangas

J. Santos CANGAS / LA VOZ

VIGO

El club nació en una tertulia en el verano de 1986

18 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Un buen día de verano del año 1986, el cangués Ricardo del Río, que entrenaba a los remeros de Meira, le propuso a su amigo Camilo Camaño, con quien coincidía en una tertulia, crear un club de remo en Cangas. Camaño se quedó sorprendido. Días más tarde le pregunto si la idea iba en serio. Del Río le respondió que sí.

Camaño trasladó la propuesta a Camilo Nores, quien se quedó tan sorprendido como semanas antes su interlocutor. Al igual que él, días después le pregunto si era una propuesta seria.

Comenzó entonces una actividad frenética para constituir una sociedad que cumple ahora 25 años. Finalizado el verano nació oficialmente el club. Camaño recuerda que la noche anterior se la pasaron pintando su primera trainera, que fue bautizada como Balea. Desde entonces, todas las traineras del Vila recibieron ese nombre. Pidieron prestado un remolque y la pasearon durante toda la mañana por Cangas. A última hora, antes de comer un potaje de garbanzos y empanadas para celebrarlo, se le rindió homenaje a los remeros del club Remedios de Tirán que habían ganado el campeonato de España quince años antes.

El Náutico Rodeira, un tanto celoso, le pidió una embarcación al Náutico de Vigo y también la paseó por el pueblo. Fue el inicio de una enemistad que hoy está ya olvidada.

El Vila de Cangas nació con el entusiasmo del neófito, pero sin sede propia, sin local, sin apenas medios, con una embarcación de segunda mano y con unos remeros que apenas habían subido a una trainera, salvo quien fue su patrón durante años, Vicente Parcero.

Cuando salían a competir, la embarcación iba en un remolque sin homologar, sin luces ni pilotos de freno. Camilo Camaño recuerda que los paró en varias ocasiones la Guardia Civil, que sensible a sus penurias, les perdonó la multa. El remolque lo hicieron a mano tras comprar unos hierros en una chatarrería en Vigo que soldó uno de los directivos, Juan Piñeiro.

El Vila fue cosechando éxitos poco a poco. Camilo Nores recuerda que en el campeonato de España celebrado en Ciérvana, el Vila se presentó con una embarcación recién comprada, pero no de fibra de carbono, como las de sus competidores. El entrenador de Orio, considerado la máxima autoridad en banco fijo de España, les dijo: «¿A donde vais con ese barco?». La burla espoleó a los remeros. Ganaron la regata.

Atletismo para chicas

Sofía Fernández fue la vicepresidenta de la primera directiva. A ella y a Mucha Rodal les cabe el mérito de haber creado la sección de atletismo, integrada en principio solo por mujeres. Sofía recuerda que algunas de las que iban a dar sus primeros pasos en la disciplina lo que realmente querían era ligar con los remeros.

En una de las pruebas organizadas por el Vila, Mariano Rajoy iba a entregar uno de los trofeos. El patrón de un club de la ría de Vigo, que lo tenía entre ceja y ceja por motivos ideológicos, se negó a recogerlo de manos de quien ahora opta a ser presidente del Gobierno. Tuvo que hacerlo otra autoridad.