Con la maleta a cuestas y sin aliento

carolina sertal VIGO / LA VOZ

VIGO

Desde Camelias hasta la estación de tren se tarda 50 minutos en autobús

13 sep 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Cogerse un autobús en la estación de Guixar se convierte en la aventura del transbordo o de los recorridos incompletos. Como una estudiante más o como una pasajera de un tren recién llegado a Vigo, una periodista de La Voz lo comprobó ayer en dos recorridos céntricos elegidos al azar: estación de Guixar-plaza de la Independencia, Coia-estación de Guixar.

Eran las 13.50 horas. Lloviendo, la gente se refugia bajo los árboles porque no hay una marquesina en la parada, y ya se sabe: «Quien se pone debajo de la hoja, dos veces se moja». Cinco minutos antes de que se presenten los viajeros, el C2 para en su zigzag amarillo y hace tiempo, pero solo suben 4 personas.

A las 14.57 horas el circular inicia el recorrido, pero con esta línea no queda más remedio que hacer transbordo, bien en la Porta do Sol, bien en la plaza de Eugenio Fadrique o bien en la plaza de España. Al optar por esta última opción, las siguientes líneas son C3 o 15A, pero el C2 se cruza en medio de la plaza con el C3, así que le dice adiós y hay que subir al último. Una vez llega a plaza América, todavía quedan unos 500 metros para alcanzar la meta. En total, 35 minutos de recorrido.

La siguiente experiencia empieza en Coia, donde tampoco hay una línea directa a la estación. El C3 que pasa por Travesía es el más adecuado, puesto que puede hacer transbordo, otra vez, para coger el tren. Primer problema: el C3 pasa a cada media hora desde y 10. El tren salía a las 15.28, y saliendo con 50 minutos de antelación llegar a tiempo se complicaba. Problema gordo a las 15.05 en Travesía: la línea del C2 pasa cada 15 minutos desde en punto. Teniendo en cuenta que hay que estar en la taquilla antes para retirar el billete, la viajera ficticia pierde su tren, 30 minutos y 2,34 euros.

«Tuve que bajar en Policarpo Sanz y venir corriendo con la maleta porque no llegaba», explica Carla Gómez, estudiante santiaguesa. «Yo prefiero venir en taxi y pagar 6 euros, y a tiempo», asegura Rubén Yugueros.

La otra alternativa es el taxi. Unos 6 euros habría costado el primer recorrido y 7 el segundo, tanto como un billete de tren Vigo-Santiago.