El AVE gallego ya tiene nombre: Se llama Madrid-Ourense-Santiago-A Coruña. Así lo asegura el Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), en un anuncio a doble página publicado el viernes en toda la prensa gallega y firmado también por el Ministerio de Fomento y el Gobierno de España.
«A partir del próximo 10 de diciembre, 150 kilómetros de alta velocidad empezarán a disfrutarse por primera vez en Galicia», asegura la publicidad, que destaca los 3.300 millones invertidos, que permitirán viajar de A Coruña a Ourense en poco más de una hora.
Madrid-Ourense-Santiago-A Coruña. Así se llama el AVE de Galicia. Por eso, los lectores más perspicaces echarán de menos un nombre: Vigo. La mayor ciudad gallega no aparece por ninguna parte. Simplemente, porque no existe ningún tren de alta velocidad ni siquiera proyectado. Todo lo que llevamos oyendo años y años era una absoluta mentira.
Da gusto conocer al fin la realidad, contada por los propios protagonistas. Un viejo dicho gallego afirma que no hay peor tormenta que la que no descarga. Y, desde el viernes, ya podemos decirlo con entera seguridad: no va a existir ningún AVE a Vigo.
Mucho va a tener que afinar su ingenio Abel Caballero para explicarnos cómo, desde hace cuatro años, nos promete que tendremos AVE y que éste llegará «el mismo día en que llegue a A Coruña». La misma tarea imposible le corresponde al ministro José Blanco. Las palabras de ambos eran falsas. Y lo reconoce ahora ADIF, Fomento y el Gobierno de España, en anuncio pagado, a doble página.
Pero sería injusto hacer recaer en estos dos señores toda la responsabilidad. El engaño se viene perpetrando desde los tiempos de Manuel Fraga. Faltaron también a la verdad Álvarez Cascos, Magdalena Álvarez y todos cuantos ministros de Fomento han pasado por el proyecto de AVE a Galicia. También, los presidentes de la Xunta. También, todos los alcaldes que hayamos tenido. No había AVE a Vigo. Ni planes hay de que lo haya. Y teníamos razón todos quienes lo sospechábamos.
Esta engañifa, esta estafa, esta formidable indecencia política de haber estado diciendo tonterías sobre el AVE a Vigo durante dos décadas, se ve ahora descubierta, con descaro absoluto, a doble página: Madrid-Ourense-Santiago-A Coruña.
Al menos, es de agradecer la deferencia de reconocerlo meses antes de que el tren esté en marcha. Así que ahora ya confirmamos la verdad. Los vigueses, para ir en AVE, deberán viajar a Santiago o a Ourense a cogerlo. Y, par más inri, lo harán en trenes antediluvianos. Como, por ejemplo, el que tarda una hora y media en llegar a Compostela y solo 27 minutos en la otra parte del trayecto, hasta A Coruña. Pero no importa: los vigueses, los tontos de Galicia, se ve que lo aguantamos todo.
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