La minoría crítica del PSOE

Emilio Casanova y Mª Herminda Riveiro

VIGO

10 ago 2011 . Actualizado a las 11:44 h.

De ser cierta la apertura de un expediente a Carlos Príncipe y otros militantes por parte de la ejecutiva de la Agrupación Local Socialista de Vigo, queremos mostrar nuestro rechazo. El expediente supondría una grave violación al derecho fundamental de la libertad de expresión, recogido en nuestra Constitución y en las leyes, y un burdo intento de laminar el necesario debate político y el contraste de ideas que debe producirse en toda organización. Mostrar desacuerdo sobre el criterio de algunos dirigentes del Partido Socialista en cuestiones como el Área Metropolitana de Vigo o la fusión de las cajas no solo es un derecho, también es una forma saludable de enriquecer el debate político.

De confirmarse la apertura del expediente, añadiría una irregularidad más al funcionamiento de la Comisión Ejecutiva Local del PSOE, como hemos venido denunciando en reiteradas ocasiones y como se ha reconocido en algunos casos por parte de la dirección de Galicia.

Sobre el tema del Área Metropolitana, la mayoría de los miembros de la ejecutiva del PSOE de Vigo, incluidos el secretario de Organización y secretario general, estaban de acuerdo con el texto antes de la aparición eb escena del señor Caballero, e incluso se presentó a votación en una asamblea, pero no se pudo realizar por las maniobras hasta entonces nunca empleadas de pedir quorum por parte de un miembro recién incorporado a la ejecutiva, aunque estatutariamente fuera correcta la petición.

En cuanto a la fusión de las cajas, no se dijo ni una sola mentira por parte del compañero Príncipe. No así por otras partes, que demostraban un inusitado interés (a saber por qué razones) en que no se realizara dicha fusión.

Se equivocan persiguiendo a los que no piensan como ellos y el tiempo sabrá ponerlos en su sitio. Solo saben aplaudir a la dirección sin aportar ideas por miedo a perder las prebendas obtenidas, craso error que nos llevó al más rotundo fracaso, como ocurrió antes con la Xunta de Galicia. Dilapidamos la confianza que nos habían dado los gallegos en cuatro años, y a aquellos que discrepábamos con las direcciones del partido nos llamaban visionarios y decían que estábamos haciéndole el juego a la derecha. El compañero Príncipe denunciaba y manifestaba públicamente los errores que se estaban cometiendo. Él está en la minoría crítica y los mismos que perdieron la Xunta siguen en sus escaños, como si el único culpable fuera el compañero Emilio Pérez Touriño. Esto es lo que entienden ellos por solidaridad, democracia y defensa del partido. ¿Quiénes son los nocivos?