El Celta arranca un empate en Sevilla pese a acabar con nueve en una cita mediatizada por el árbitro
04 abr 2011 . Actualizado a las 13:03 h.El Celta sigue vivo a pesar de los elementos, especialmente el árbitro. Jugó más de un tiempo con uno menos, acabó con nueve y aún así pescó un punto de oro en Sevilla. El infierno bético no amedrentó a un equipo que recuperó sus mejores sensaciones y que en igualdad numérica no solo tuteó al más rico de la clase, sino que incluso le superó. En inferioridad numérica, supo sufrir y reducir los daños a lo mínimo, hasta el punto de salir reforzado de Heliópolis. Aunque la distancia sigue siendo la misma y la victoria pendiente sigue esperando.
No se amilanó el Celta en el infierno de Heliópolis, pero casi todo jugó en contra de sus intereses. Frente al griterío buscó el balón en el arranque para abortar la embestida inicial del Betis y como premio encontró el gol en una contra de tiralíneas. Robo, balón para Michu -la novedad en el once-, asistencia de De Lucas y diana de David Rodríguez.
El tanto provocó el enfado bético, que desató una oleada que puso al desnudo los problemas defensivos célticos. Emaná jugaba a placer y Rubén Castro, Molina y Salva Sevilla llegaban al área con facilidad. La cruceta y dos paradones de Yoel indultaron al Celta, que tenaz en sus salidas a la contra tuvo el segundo en otra jugada de ensayo que terminó con un cabezazo demasiado centrado de Trashorras. De Lucas en dos balones laterales también incordió a Casto.
El panorama se oscureció en la antesala del descanso. Primero con el empate de Molina después de que ningún céltico detuviese la penetración de Emaná y después con la segunda amarilla a Roberto Lago a dos minutos del descanso por levantar el pie ante el camerunés. En la primera amarilla había sido acusado de una mano que no cometió.
El Celta intentó arreglarlo colocando dos líneas de cuatro, con Víctor de lateral, y dejando a una isla arriba. Cedió todo el balón al Betis y aunque la sensación de asedio era permanente, al menos consiguió neutralizar la avalancha de un equipo liderado por Emaná. De hecho el primer remate a portería fue un cabezazo a quemarropa de Rubén Castro que Yoel desvió con un paradón. Superada la hora de partido.
A falta de quince minutos el Betis también se quedó con diez por la segunda amarilla de Berenguer y Mel además sacó del campo a Emaná. Doble respiro.
Con diez los béticos cedieron el balón al cuadro vigués, que se sintió cómodo en el papel protagonista e incluso creó un par de ocasiones de peligro por la banda del recién entrado Dani Abalo en su asociación casi filial con Iago Aspas. Pero a falta de seis minutos se quedó con nueve por la segunda amarilla del moañés. Tan injusta como la primera de Lago.
De nuevo tocó apretar los dientes ante un Betis, menos fiero, que buscó el último aliento. Los vigueses defendieron con corrección y se apuntaron al arte de perder tiempo, pero fue Yoel de nuevo quien desbarató cualquier peligro.
El punto supone todo un respiro y permite al Celta encarar al fin las últimas diez jornadas con opciones reales de ascenso directo. Los vigueses siguen siendo el patito feo del trío, pero con actuaciones como las de ayer no puede descartarse que se conviertan en cisne. Pero ya urge ganar.
Casto; Isidoro (Palancar, min 69), Berenguer, Dorado, Nacho; Beñat, Salva Sevilla; Juanma (Momo, min 55), Emaná (Roversio, min 76), Rubén Castro y Molina.
Ficha Técnica
Goles: 0-1, min 6: David Rodríguez. 1-1, min 35: Molina.
Árbitro: Gil Manzano (Extremeño). Expulsó por doble cartulina a Lago (min 43) y Aspas (min 84) del Celta y a Berenguer (min 76) por el Betis. Amarillas a Berenguer, Juanma, Nacho e Isidoro por los locales y Michu, Yoel y Garai por los visitantes.
Incidencias: 35.000 espectadores en el Benito Villamarín.
Yoel; Murillo, Sergio Ortega, Catalá, Roberto Lago; Garai, Bustos, Michu, Trashorras (Abalo, min 71); De Lucas (Víctor Fernández, min 46) y David Rodríguez (Aspas, min 59).