Caballero se atribuye en exclusiva obras cofinanciadas por la Xunta
30 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.En el acceso al recién estrenado auditorio-palacio de congresos Mar de Vigo una placa informa de que fue inaugurado la pasada semana siendo alcalde de Vigo Abel Caballero. Rigurosamente cierto. También lo es que en esa fecha presidía la Xunta de Galicia Alberto Núñez Feijoo, y que ambas instituciones cofinanciaron este importante proyecto cuya titularidad corresponde al Concello vigués.
Cualquier persona que acuda al complejo cultural y lea la placa, estratégicamente situada en su acceso, asumirá que el Concello vigués fue su promotor en exclusiva. Muy al contrario, aproximadamente la mitad de la inversión corresponde a las empresas privadas que lo van a explotar y el resto a Xunta y Concello con una cantidad superior para la Administración autónoma.
Reparto económico
De los casi 90 millones de euros gastados en el proyecto cerca de 25 corresponden a la Xunta, unos 18 al Concello y más de 45 a la unión de empresas que encabezan Novacaixagalicia y Sacyr. Pese a ello el alcalde vigués se dice molesto con la Xunta con el argumento de que en otras ciudades asumió el cien por cien del coste de los auditorios allí ejecutados. Quizás por ello decidió dejar a la Xunta fuera de la placa, aunque tampoco es la primera vez que pasa.
Lo mismo le ha ocurrido a la Autoridad Portuaria, titular de los terrenos sobre los que se ha construido. Allí estaba antes una enorme nave industrial de la empresa Casa Mar, una concesión que el Concello adquirió a los antiguos trabajadores.
Sin embargo, la política del alcalde es asumir en su totalidad obras en las que la Xunta ha tenido un papel relevante. Por citar un par de casos relativamente recientes pueden señalarse los de las aceras de la avenida de Europa o la humanización de la calle Escultor Gregorio Fernández.
Así, el pasado 20 de septiembre Caballero inauguró el kilómetro y medio de acera construido desde el colegio Amor de Dios hasta la playa de Samil. Su objetivo es facilitar el acceso peatonal al principal arenal vigués. Su prepuesto llegó a 500.000 euros y en su financiación intervinieron la Xunta y la Unión Europea, pese a lo cual el alcalde, como en el auditorio, es el único que figura en la placa de un monolito colocado sobre la acera.
Solo Caballero
En Escultor Gregorio Fernández no existe placa, pero a finales del pasado año el alcalde la inauguró en solitario, provocando, como en los ejemplos anteriores, una protesta a posteriori de la Xunta. Caballero citó a los medios de comunicación en su confluencia con Vía Norte pero unos metros más arriba, en la esquina de Urzaiz, un cartel de gran tamaño informaba de la participación autonómica en este proyecto viario.
Del 1,1 millones de euros que costó su reforma la consellería de Medio Ambiente e Infraestruturas aportó la mitad, al margen de que el acuerdo de colaboración fuera suscrito en la etapa del Gobierno bipartito de la Xunta.
De aquel tiempo data también la financiación autonómica de la humanización de las avenidas de Castrelos y A Florida y la reforma de otras calles de gran longitud como Severino Cobas y Manuel Álvarez. Las dos primeras están acabadas y su inauguración, sin placas en aquella ocasión, también provocó roces entre ambas instituciones.