Un éxito basado en la escuela neozelandesa

La Voz

VIGO

David Monreal (Ourense, 1976) se hizo cargo del Universidade de Vigo el pasado verano. Junto al neozelandés Norman Maxwell, ex figura de los All Blacks, han hecho un tándem técnico «que ya le gustaría a cualquier equipo de División de Honor», comenta el presidente del club vigués, Ramón Babé.

Los entrenadores se han traído de las Antípodas a tres fichajes que han marcado las diferencias y sobre todo «han ayudado a mejorar a los jugadores que ya había aquí, que han progresado mucho en estos meses que llevamos aquí trabajando», señala Monreal.

Los dos primeros en llegar fueron el australiano de origen gallego Carlos Blanco, y el neozelandés Riki Tukaki. El primero ha sido subcampeón del mundo sub-19 con la selección australiana, y esta semana ha sido convocado por primera vez con la selección española absoluta.

En la eliminatoria ante el Canoe, Carlos Blanco ha sido destacado como el mejor jugador de ambos partidos. «Hay que ver como frenaba a rivales veinte centímetros más altos que él», señala Monreal.

Tukaki ha sido campeón del mundo sub-20 con Nueva Zelanda y su aportación organizando la retaguardia ha sido muy importante. Ya con la temporada comenzada llegó Cameron Bubba Eyre, un delantero que le ha dado al equipo un plus de calidad y de agresividad muy destacado, además de contar con una extraordinaria visión de juego. Este es el que tiene más complicado seguir la próxima temporada. Dependerá de si es seleccionado por los Auckland Blues para jugar el torneo Super 15, la NBA del rugbi con los mejores equipos de Australia, Sudáfrica y Nueva Zelanda.

Pero más allá de la aportación de estos fichajes, Monreal y Maxwell han trabajado en inculcar a esta plantilla una nueva filosofía del rugbi. «Lo primero que hemos perfeccionado ha sido la defensa y hemos tratado de hacer un juego más vistoso que el que se ve en Europa».