En Vigo, no hay un planos de Vigo. Existen para turistas, en los que se muestran las calles principales. Y es posible pedir mapas detalladísimos en Urbanismo. Pero el clásico callejero, en el que se reflejan todos los viales de la ciudad, con su nombre, por lo visto no está a disposición del público.
Desesperado, mi amigo aspirante a taxista recurrió a la página web del Concello, www.vigo.org, donde existe un apartado llamado «rueiro», basado en Google maps.
Lo malo es que este plano, al que el Concello parece dar categoría oficial, está plagado de errores. Muchas calles no aparecen y otras están situadas en lugares inverosímiles. Conde de Torrecedeira, por ejemplo, llega hasta la curva de Peniche, mientras que la avenida Atlántida aparece situada en la parroquia de Lavadores. Hay hasta tres viales distintos llamados Olímpicos Gallegos; Baixada á Estación la encontramos en Bouzas y, si buscas la calle Marín, te remite al municipio de Cangas.
Para redondear el asunto, en la cima del Castro aparece reseñado, como único hito, un llamado Parque Charlie Rivel. No hay rastro del poblado castreño rehabilitado, ni del monumento a los galeones de Rande ni de la fortaleza y sus vistas.
Desesperado, mi amigo el opositor ha tomado escuadra, cartabón y papel pautado. Para superar su examen, necesita un callejero de Vigo y va a tener que trazarlo él mismo. ¡Luego nos extrañará que algunos taxistas estén malhumorados!