Juzgados por tener zulos en el monte con heroína

E. V. PITa VIGO / LA VOZ

VIGO

Uno de los seis acusados no se presentó en la vista que iba a celebrar ayer la Quinta Sección de la Audiencia en Vigo

16 feb 2011 . Actualizado a las 21:25 h.

La Quinta Sección de la Audiencia, con sede en Vigo, aplazó ayer el juicio a seis acusados de pertenecer a una red que ocultaba droga en dos zulos en los montes de O Morrazo y Os Valos y que se enfrenta a un total de 56 años de cárcel en conjunto. Escondían tres kilos de heroína y su cabecilla regentaba un club de alterne en la carretera de O Porriño a Redondela, en Mos. La red fue desmantelada en diciembre del 2008 tras un seguimiento policial al jefe, que había regresado de Colombia. La vista iba a empezar a las 10.00 horas de ayer pero faltaban dos de los seis acusados. Una de las implicadas, A.N.V.R., una supuesta distribuidora viguesa de droga, que llegó media hora tarde, cuando el tribunal ya había ordenado suspender la sesión hasta el 31 de mayo. La sexta encausada, la colombiana M.E.A.M., no compareció. La red fue desarticulada mediante la operación Bora, llevada a cabo por agentes del grupo Udev-Drogas de la comisaría de Vigo-Redondela, que tenían previsto declarar también en el juicio. El asunto fue investigado por un fiscal de Pontevedra y por el juzgado número 2 de Redondela. La operación Bora se puso en marcha cuando el dueño del club, Basilio R.P., viajó a Colombia por un mes. A su vuelta, la policía ya había establecido un dispositivo de escuchas y vigilancia. Todo apuntaba a que había ido a aprovisionarse o a hacer contactos para su negocio ilegal. En diciembre, los agentes antinarcóticos sospecharon que iba a reunirse con un importante cliente y conocido traficante, por lo que le capturaron. La red vendía a cientos de toxicómanos que iban a comprar la heroína a lo largo de un radio de Os Valos y en otro de O Morrazo. La razón es que la organización había construido dos depósitos o zulos, en los que almacenaba la droga en tarros de cristal. Cada paquete contenía 25 gramos de sustancia con una pureza del 40%. Todo apunta a que los compradores iban a adulterar la sustancia para revenderla en forma de papelinas para duplicar la cantidad y obtener más ganancias. Por comodidad, a sus clientes los citaban en los alrededores del zulo. Según los cálculos policiales, la red vendía 30.000 papelinas a la semana, lo que equivale a un kilo y medio de heroína. La red también contaba con camellos intermedios que vendían a otros de menor escala. La policía considera que manejaban gran cantidad de droga, lo que les sitúa en un escalón alto de la distribución. Junto al implicado, fueron arrestados su compañera sentimental, su ex esposa, su hijo, su cliente y el chófer de este, así como dos camellos. El acompañante del comprador quedó en libertad. Les fueron decomisados más de 6.000 euros. Todo apunta a que la actividad en el club de alterne de Mos se restringía a la hostelería y las citas, aunque el dueño dirigía desde allí su red para todo el sector norte y este de la ría de Vigo.