En su primer año en el Celta, Álex López estaba haciendo historia. El ferrolano se había convertido en el único jugador que había jugado de inicio todos los partidos de Liga, los 18 disputados, y nadie dudaba de que en Elche sumaría una muesca más en su hoja de ruta, pero una lumbalgia le obligó abandonar la última sesión de trabajo antes de tiempo. El centrocampista le confesó a Herrera que no estaba en condiciones y por primera vez en todo el curso se quedó fuera de la lista. Si todo sigue su curso normal sí estará para la contienda con el Xerez de dentro de siete días.
Álex López sufría molestias en su espalda desde hacía un par de días, pero sus ganas de jugar le llevaron a guardar silencio hasta que no pudo más. Lo desveló ayer su entrenador. «Lleva dos días con molestias, estaba aguantando sin decir nada por sus ganas pero hoy se ha retirado del entrenamiento y con lo que nos ha dicho para mí era suficiente, que no se veía para jugar a nivel de la espalda. Es sin duda el problema de la semana», confesó Paco Herrera.
El parte médico del club especificaba en la jornada de ayer que el futbolista padece una lumbalgia con «molestias crecientes que le han limitado en el entrenamiento de hoy [por ayer], por lo que sería dusoso para el partido».
Álex es el gran descubrimiento de la temporada. Después de un año en el Celta B llegó al primer equipo no solo para quedarse, sino para convertirse en un jugador importante como lo demuestran sus 18 participaciones anteriores. Herrera admitió que era una ausencia significativa, pero no quiso darle mayor importancia. Los revelos siempre han cumplido: «Es una baja significativa por ese hecho [el de haber jugado siempre], pero por nada porque nunca hemos lamentado una baja ni lo vamos a hacer ahora, porque toda la gente que está entrenando está respondiendo. Incluso cuando no hemos tenido laterales específicos, cuando no está Hugo ha rendido bien Víctor y Murillo, la semana pasada vivimos otra situación y Michu hizo un muy buen partido, de menos a más, y cada vez que no hemos tenido un jugador habitual siempre nos han ayudado y estoy seguro que esta semana no debemos de lamentar sino al revés».
La maldición de la víspera
La víspera de los encuentros se ha convertido en un día peligroso para los célticos. Murillo y De Lucas también habían caído lesionado en una jornada anterior a un partido. Herrera se lamentó por este hecho: «Excepto la de Hugo nunca ha sido por lesiones musculares, sino por una situación traumática que ha aparecido el último día».
En ningún momento el entrenador catalán pensó en arriesgar con el centrocampista, al que considera mucho más importante para los partidos de casa, y de jugar en Elche corría el riesgo de perderse la visita del Xerez al estar al borde de la suspesión por la acumulación de amonestaciones.