Trescientos comensales disfrutaron de los menús gratuitos de Nochebuena y Navidad gracias a la oenegé Vida Digna
26 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.No es un comedor social al uso sino un auténtico restaurante. La Nochebuena y la Navidad tuvieron un sabor especial gracias a Vida Digna. Esta organización no gubernamental sirvió trescientas comidas en la noche del 24 y ayer al mediodía.
La asociación regenta el antiguo restaurante Maute Grill en Purificación Saavedra, cerca del astillero Vulcano en Teis. Gracias al trabajo de numerosos voluntarios, 180 personas, muchas de ellas familias con hijos pudieron celebrar la Nochebuena en condiciones, Degustaron langostinos a la plancha y carne al grill. De postre, crepes de chocolate.
Ayer el mediodía el menú para unas 120 personas fue tradicional: bacalao con coliflor, precedido de sopa maravilla. Para terminar, turrones. «Muy rico», comentaba Miku Iuliani, un rumano de 41 años que compartía mesa con su sobrina Cristina Lug, de 25 años, una chica ciega con discapacidad. Miku es marinero y está a le espera de volver a poder embarcar en el próximo mes de enero en un barco de Bueu.
Silvia Montes, una de las promotoras del restaurante para personas poco favorecidas, aseguraba ayer que «este año han venido a cenar en Nochebuena unas cincuenta personas más que el año pasado». La cena fue temprana, de siete de la tarde a nueve de la noche ya que «los voluntarios también tienen que estar con sus familias».
El perfil del usuario del restaurante se ha diversificado. Extranjeros de países tan remotos como Mongolia o Uruguay se mezclan con familias numerosas de Vigo y personas solas que buscan el calor del prójimo en unas fechas en las que se rememora el nacimiento del niño Jesús y se echa de menos a los seres queridos.
La asociación Vida Digna está presidida por Roberto Goitia, un ciudadano de Puerto Rico que lleva residiendo en Vigo 42 años, pero que no ha perdido el acento de su país de origen. Goitia señalaba que «las personas que han venido han salido contentas».
Ayer la comida también se celebró a una hora temprana, a las doce y media de la mañana. En el menú los platos son suculentos pero los brindis tienen que hacerse con Coca-Cola. «Algunas personas que acuden tiene problemas con la bebida por lo que no ponemos vino. Así evitamos líos».
En Año Nuevo, también
Dificultades también sufrieron los miembros de Vida Digna en las anterior sede del restaurante, social en la calle Brasil. «Hubo problemas con los vecinos y tuvimos que dejar el local que teníamos allí». Todos los domingos se formaba una cola de más de cien personas en la acera para entrar a comer en el establecimiento que que su día fue el restaurante Chicote.
Ahora ya están pensando en el menú que servirán en Año Nuevo, gracias a la colaboración de muchas instituciones. En Nochevieja descansan.