Freire dice que perdió 1,8 millones cuando le «echaron» de Marfrío

E.V. Pita / L.C. Llera VIGO/LA VOZ.

VIGO

21 oct 2010 . Actualizado a las 12:17 h.

El empresario José Luis Freire cifró ayer en 1,8 millones de euros las pérdidas patrimoniales que le causaron al expulsarle de Marfrío, grupo de empresas que había fundado en 1985 junto con otros socios y del que tenía el 33% de las acciones antes de quedar en minoría por la ampliación de capital suscrita por otros accionistas ajenos a la familia Freire.

«Después de salir a cenar los viernes con otro de los socios durante tres años con nuestras mujeres me dijeron: Usted está fuera, ni venga por aquí», relató el emprendedor, que ahora tiene otras empresas y preside la feria Conxemar, una de las más importantes del sector pesquero del congelado a nivel internacional.

Según Freire «después de 17 años en la empresa ni me dejaron recoger la fotografía ni un sillón que era recuerdo de mi mujer, porque había fallecido».

Con la ampliación de capital el valor de las acciones de Freire en Marfrío se quedó reducido a 30.000 euros, según relató el empresario. Freire señaló que estuvo tan afectado por lo sucedido que requirió ayuda médica durante varios meses.

El antiguo consejero delegado explicó que no acudió a la ampliación de capital porque no le habían dado información sobre la marcha de la empresa y le ocultaban datos. Esa falta de información y las maniobras para dejarlo en minoría constituyen el fundamento de las acusaciones de Freire contra los actuales gestores para los que la fiscal pide inicialmente una pena de dos años y medio de prisión para cada uno de ellos y que indemnicen justamente al perjudicado.

Información relevante

En el juicio también declararon como testigos los hijos de José Luis Freire, Eduardo y Enrique que también eran accionistas y que, como su padre, fueron despedidos del grupo Marfrío en marzo del año 2002. Eduardo Freire contó que poseía el 1% del capital de la compañía y que el 30 de marzo del año 2002 y que en esa fecha le echaron Pedro Otaegui y Alfredo Calatayud. «Pedí información sobre las empresas para la junta de accionistas que se iba a celebrar y no me la dieron», aseguró Eduardo Freire. «Nos ocultaron parte de la información relevante», insistió.

En la junta de junio del 2002 «no se nos permitió ver el acta ni firmarla», aseguró Eduardo Freire y cuando llegó el momento de la segunda junta, celebrada en agosto de ese año y en la que se procedió a la ampliación de capital «no teníamos dinero», además, según Eduardo Freire «da un poco de miedo acudir a una ampliación de capital cuando ves como era la actitud de tus socios antes y como te tratan ahora». Su hermano Enrique se pronunció de forma parecida en la vista oral.